Internet
Una empresa americana acusa a China de numerosos ciberataques
Por Diego Ruiz
2 min
Comunicación19-02-2012
El informe publicado por la empresa estadounidense de seguridad en Internet, “Mandiant” acusa a una unidad del Ejército Popular de Liberación (EPL) china de estar detrás de un gran número de ataques informáticos que han sufrido diversas empresas y organismo en Estados Unidos.
El documento de “Mandiant” asegura tras cientos de investigaciones realizadas en los últimos tres años demuestran que los grupos que supuestamente han “ciberatacado” a agencias gubernamentales, compañías y periódicos americanos (entre otros) “tienen su base principalmente en China y que el Gobierno chino está al tanto de ellos”. Desde Pekín se han rechazado y negado todas las acusaciones. Uno de las empresas que encargaron a “Mandiant” el informe fue, entre otros, el periódico “The New York Times” con el fin de rastrear y limpiar sus sistemas informáticos. Dicho informe identifica la Unidad 61398 del EPL, con sede en Shanghai, como principal responsable. Las firmas digitales de sus violaciones virtuales han sido rastreadas hasta un edificio en el barrio financiero de Pudong (Shanghai). Según la empresa americana, la división del Ejército chino está integrada por miles de empleados, “que dominan el inglés y las técnicas de programación y gestión de redes”. Mandiant también señala que la unidad “ha robado cientos de terabytes de datos de al menos 141 organizaciones en un amplio conjunto de industrias desde 2006”. Asimismo, el informe certifica que la mayoría de las víctimas están en los Estados Unidos. Aunque también hay varias empresas afectadas por estos en Canadá y Reino Unido. Los “ciberataques” tenían como objetivo ver detalles de operaciones empresariales, como fusiones y compras, a correos electrónicos de grandes directivos empresariales. El documento también declara que “la naturaleza del trabajo de la Unidad 61398 es considerada en China secreto de Estado. Sin embargo, creemos que está implicada en Operaciones de Redes Informáticas dañinas”. El documento añade además que “es hora de admitir que la amenaza se ha organizado en China, y hemos querido hacer nuestra contribución para armar y preparar a profesionales de la seguridad con objeto de combatir esa amenaza de forma afectiva”. A parte de la Unidad 61398, el informe también se centra en un grupo, al que llama APT1 (Amenaza Persistente Avanzada), que ha sustraído enormes cantidades de información y ha tenido como objetivo diversas infraestructuras críticas como la red de energía eléctrica de EEUU. En este sentido, Mandiant identifica APT1 con la Unidad 61398 declarando que “creemos que APT1 es capaz de proseguir una campaña de ciberespionaje tan larga y amplia, en gran parte, porque recibe apoyo directo del Gobierno”. Por su parte China ha negado todas las acusaciones declarando que ella misma es la “víctima de los piratas”. El portavoz de Exteriores chino, Hong Lei ha asegurado que “los ataques de hackers son transnacionales y se pueden ocultar. Determinar su origen es muy difícil. No sabemos cómo pueden sostenerse las evidencias de ese llamado informe”. Hong Lei ha añadido que la “crítica arbitraria, basada en datos rudimentarios es irresponsable, no profesional y no ayuda a resolver el problema. China se opone rotundamente al pirateo”. Según el portavoz de Exteriores, China es la gran víctima de los ciberataques: “de todos lo que sufre China, los procedentes de Estados Unidos figuran en primer lugar”.





