Chipre
Anastasiadis gana en la primera vuelta sin mayoría absoluta
Por Adriana Robledo
3 min
Internacional18-02-2013
El dirigente de Unión Democrática, Nikos Anastasiadis, consiguió la pasada jornada un 45 por ciento de los votos. Esto le hace ganador de la primera vuelta pero, al no conseguir mayoría absoluta, tendrá que enfrentarse de nuevo a Stavros Malas, representante del Partido Progresista de los Trabajadores (AKEL) quien consiguió en la primera vuelta el 27 por ciento de las papeletas, el próximo domingo 24 de febrero. El máximo representante del partido de centro derecho lo encabeza desde el año 1997 y, a sus 66 años, es abogado.
Las encuestas de pie de urna pronosticaban la victoria de Anastasiadis con un 52 por ciento de los votos por lo que no se cumplieron. La abstención fue del 16’86 por ciento de los más de quinientos mil chipriotas tanto en la isla como en el extranjero con derecho a voto, lo que evidenció el rechazo hacia la clase política. Estas elecciones constituyen las más importantes para Chipre desde el año 1974 cuando la isla sufrió la ruptura que desencadenó en la creación de un estado turco al norte solo reconocido por Ankara. Los tres problemas principales que preocupan a Bruselas son su grave crisis económica, la división del estado desde hace casi cuatro décadas y los grandes yacimientos que posee de hidrocarburos que constituyen parte fundamental para el futuro energético comunitario. La grave crisis que azota a la pequeña isla de 800.000 habitantes se agravó el 11 de julio de 2011. Aunque al final de la década anterior consiguiera superar la una leve crisis con crecimiento. Pero todo cambió de rumbo cuando un centenar de contenedores con explosivos pertenecientes a una embarcación rusa, exploraron al unísono por almacenarlos a plena luz del sol en la base naval de Evangelios Florianakis. Esta detonación causó una de las mayores calamidades del país en sus tiempos de paz. El suceso arrebató la vida a 13 personas y terminó con la mayor central eléctrica del país. Esto desencadenó en el gasto cerca del 10 por ciento de su PIB a fin de recomponer el lugar por lo que aumentó su déficit, la deuda y desencadenó en los primero recortes para el país. Al poco tiempo su deuda se rebajó a nivel de bono basura. Su unión política y económica con Grecia tampoco benefició a Chipre. Los bancos de la isla, grandes instituciones que comprenden hasta seis veces el tamaño de la economía de toda la isla padecieron la quita de la deuda helena, lo que implicó la pérdida de 4.500 millones de euros lo que se tradujo como un estado de práctica insolvencia y enturbió su futuro. El atraso de la elección de presidente por una semana más en un país cuyo PIB representa el 0’14 por ciento de la Unión Europea implica que el recate para la República Chipriota también se aplazará. Las negociaciones para pedir el rescate económico comenzaron hace siete meses. Pero la negativa de Chipre de privatizar recursos del Estado y las acusaciones de algunos políticos de considerar a esta república como un paraíso fiscal y un centro internacional para lavar el dinero aún no parece que vayan a buen puerto. Anastasiadis tiene muchas de las papeletas para ser elegido el próximo domingo puesto que cuenta con el apoyo de todo su partido, el Partido Popular Europeo y de la mayoría del partido centrista de DIKO y todos aquellos que están sufriendo en su propia piel las consecuencias de la crisis que se está latente en los tres años de recesión que acumula el país además de en la tasa del 15 por ciento de paro. A nivel internacional le avalan la canciller alemana Angela Merkel y el primer ministro griego, Andónis Samarás. Chipre se mantiene por los ingresos procedentes de los yacimientos de gas de agua natural situado en las aguas territoriales hasta que se haga efectivo el rescate que superará los 17 mil millones de euros.





