EGIPTO
La situación económica y social de Egipto es insostenible
Por Selene Pisabarro
2 min
Internacional27-01-2013
Desde que el pasado viernes se cumplieran dos años del comienzo de la Primavera Árabe en Egipto, el país se halla en el punto de mira. La situación económica que está viviendo en la actualidad se encuentra por los suelos debido a que el déficit público se ha disparado. Asimismo, la ola de violencia en las calles continúa siendo imbatible al igual que la corrupción y los problemas sociales en los que se ven envueltos los ciudadanos.
Egipto es el país más grande de Arabia Saudí ya que cuenta con una población de 80 millones de habitantes y es la tercera economía más importante de África, con un PIB de más de doscientos billones de dólares. Sin embargo, desde que comenzaron las revueltas hace ya veinticuatro meses, el objetivo del Gobierno es crecer entre un seis y siete por ciento con un préstamo que ha negociado con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, se está retrasando ya que el presidente del país, Mohamed Mursi, no acepta las condiciones impuestas por el organismo. Es el cuarto país que recibió más ayuda por parte de Estados Unidos en 2011 y éste, junto con la Unión Europea, son las principales fuentes de exportación, que abarcan un cuarenta por ciento. Hasta 2011, la economía del país egipcio era sólida para los inversores, pero, actualmente, la inflación ha aumentado durante 2012 un diez por ciento. Mursi ya ha establecido contacto con el primer ministro de Qatar, Hamad bin Yasem al Zani, que ha anunciado que ayudará a Egipto con cuatro mil millones de dólares que almacenará el Banco Central y otros mil millones que entregará en concepto de donación. El ministro de Finanzas, Momtaz al-Saed, ha afirmado que el país necesita 14.500 millones de dólares en veinte meses para poder salir de la crisis. Sin lugar a dudas, la economía influye directamente en la situación social que atraviesa el país. Desde que comenzaron los enfrentamientos violentos, una de las principales fuentes de ingresos, como es el turismo, ha disminuido notablemente. También, este domingo han fallecido tres personas tiroteadas y otras han resultado heridas en Port-Said durante los funerales de los fallecidos durante el fin de semana. La situación es devastadora: los comercios permanecen cerrados por miedo a más enfrentamientos y las calles están desiertas de vehículos. La ciudad de Suez está tomada por el Ejército para intentar frenar la violencia y el gobierno ha dado un día libre a sus empleados ante la falta de seguridad. Entre tanto, el alto nivel de corrupción se nota cada vez más. Desde la policía hasta los funcionarios egipcios están inmersos en prácticas ilegales debido a los bajos sueldos que perciben. En los últimos dos años, varios ministros (entre ellos el expresidente Mubarak) han sido acusados por diversos delitos de corrupción. Además, el paro no deja de aumentar sobre todo entre la población juvenil ya que cada vez hay menos ofertas de trabajo y se las tienen que arreglar a base de pequeñas tareas.





