Latinoamérica
Colombia está en máxima tensión ante el fin de la tregua de las FARC
Por Diego Ruiz
4 min
Internacional22-01-2012
La tensión en Colombia entre el gobierno y las Fuerzas Armadas revolucionarias de Colombia (FARC) pende de un hilo. La tregua armada de dos meses que anunció la guerrilla, que hizo pensar en la paz a los ciudadanos colombianos, terminó el pasado domingo a media noche
Tras el descanso de las fiestas de fin de año y al reanudarse las conversaciones de paz entre el Gobierno de Juan Manuel Santos, el jefe negociador de las FARC, Iván Márquez anunció que “no habrá extensión del cese unilateral del fuego. Hasta ahora no hemos contemplado esa posibilidad. Solamente estaría dentro de las posibilidades la firma de un cese del fuego pero bilateral, si el Gobernador estima que es procedente esta medida”. La posición del presidente Santos es clara, su objetivo es terminar con este conflicto, pero no cederá en ningún punto, por lo que las operaciones militares proseguirán hasta que no llegue el acuerdo de paz con la guerrilla, “con o sin tregua de las FARC” apuntó el presidente. Por su parte, la guerrilla, a pesar de la negativa de Santos a pactar una tregua bilateral, ha propuesto un tratado de regularización de la guerra. Según Iván Márquez: “Podemos acordar normas entre los contendientes para resolver prontamente situaciones de caídos en combate, heridos y prisioneros, entre otros temas”. Así lo explicó en una publicación del blog que las FARC han creado durante las negociaciones de paz. Lo que está claro, es que Santos se mantiene férreo en sus ideas, las treguas que propone la guerrilla son vistas por los colombianos como “una artimaña para rearmarse”; por lo que tanto la policía como las Fuerzas Armadas del país están más alertas que nunca ante una posible ofensiva de las FARC, a pocas horas de que termine la tregua. La incredulidad antes las treguas de la guerrilla es palpable en el gobierno, tanto es así, que en diciembre de 2012, el comandante del Ejército, el general Sergio Mantilla discrepó del cumplimiento de la tregua. Mantilla mantiene la opinión de que durante todo este tiempo de paz, las FARC se han ido rearmando y reorganizando para un futuro ataque. En parte tienen motivos para estar desconfiar, ya que al inicio de esta semana, el general de brigada ecuatoriano, Fernando Proaño, que dirige a tropas de su país en la frontera con Colombia, alertó de que la guerrilla había aumentado la compra de armas desde que comenzó las negociaciones de paz en La Habana. En declaraciones a varios medios, el general ecuatoriano aseguró que habían capturado “una gran cantidad de munición y armamento” por lo que están seguros de que han aprovechado esta situación para “fortalecer su situación en prevención de lo que pueda suceder en el futuro”, apuntó Proaño. Esta situación se suma a las declaraciones del director de la policía colombiana, José Roberto León Riaño, que confirmó el descubrimiento de un plan de las FARC para atentar contra tres unidades militares en Bogotá, una vez terminada la tregua. Según León Riaño, se decomisaron explosivos y planos de los supuestos ataques en un lugar a tres horas de la capital de Colombia. En cuanto a las cifras que se han hecho públicas acerca de las acciones de la guerrilla durante la tregua, organizaciones como la Corporación Nuevo Arco Iris y el Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac) determinaron que hubo entre 9 y 14 acciones de las FARC en este periodo. Sin embargo las fuerzas militares aseguran que ha habido 52 violaciones de la tregua, mientras que la Defensora del Pueblo colombiano dictaminó 57. EL cuerpo de estos reportes oficiales lo componen principalmente ataques contra patrullas, atentados con explosivos, hostigamientos, torres de energía derribadas y retenes ilegales. A pesar de estas numerosas operaciones, el número total de ellas desciende si se comparan con las del 2011. La Corporación Arco Iris asegura que se han reducido un 87 por ciento, mientras que los militares hablan de un 60 por ciento menos. Un dato que es innegable hasta para el Presidente Santos, que durante una comparecencia ante los medios declaró: “Tengo que reconocer que en su oferta de tregua unilateral, las FARC han cumplido en buena medida, ha habido algunas violaciones, pero en términos generales sus cifras coinciden con las nuestras”. Ante esta declaración, varios jefes de la guerrilla determinaron que estas “violaciones a las que se refiere Santos”, se deben a un error de comunicación cuando se iniciaron las conversaciones. Sin embargo, estos jefes aseguraron que sus hombres respetaron la tregua, pero que “se defenderán si es necesario”. A esta posición también se sumó Iván Márquez que respaldó “el derecho a defendernos”. Ante esta situación de tensión y de no saber qué va a pasar, la pregunta que se hacen todos los colombianos es que pasará después de la tregua y si se volverá a abrir el conflicto con más dureza. A día de hoy, los ciudadanos confían en que la posición del Gobierno se imponga en las negociaciones, porque para ellos el fin de conflicto se basa en el cese definitivo de las FARC.





