Defensa
El portaaviones “Príncipe de Asturias” será jubilado en febrero
Por Adriana Robledo
2 min
España18-01-2013
Todo lo que empieza tiene que acabar. La vida del portaaviones “Príncipe de Asturias” se terminada después de llevar en activo desde 1988. Su puesta a punto supondría un gasto de 100 millones de euros, una cantidad que la armada no puede hacer frente por los reajustes presupuestarios del gobierno de Rajoy. El nombre del portaaviones es la forma de honrar al heredero de la corona el príncipe Felipe. El buque se jubilará en el mismo lugar donde hace 24 años fue construido, la gallega ciudad de Ferrol.
El portaaviones pasará dos fases antes de que algunas de sus piezas. Estos procesos comenzarán en el mes de febrero y se prever que terminen en el mes de junio de este 2013. La primera parte del proceso tendrá lugar en la base naval de Rota mientras que la segunda será en Ferrol. La primera etapa que tendrá que superar el que hasta hace no mucho fuese el buque insignia de la Armada, recibe el nombre de “fase previa de inmovilización”. En este momento de la vida del barco se ha realizado una lista de sistemas, equipos y materiales con los que contó la embarcación. Además en Rota también se han descargado repuestos y pertrechos que no son indispensables para su seguridad ni para su traslado a Ferrol, munición y combustible “no necesario para la navegación, el material patrimonial” junto al del “Arma Aérea y las embarcaciones menores”. Tras finalizar este proceso, el buque ejecutará su última navegación desde Rota hasta Ferrol donde se efectuará la segunda fase del proceso conocida como “período de desarme y valoración”. En la travesía para llegar a su último destino, el navío contará con una tripulación reducida de 220 personas. La preferencia por este segundo lugar para acabar el proceso se debe a que la Armada considera que es “el lugar idóneo para el desarme” pues allí fue construido. Además la disponibilidad del muelle, “la capacidad de desmilitarización y la disminución de costes” han sido los otros factores que han contribuído a la toma de esta decisión. Esta fase será la que termine con la vida del buque pues es cuando se dividen sus materiales en útiles o en inútiles. Los materiales útiles se desmilitarizarán, o se desmontarán y retomarán a la cadena logística. Para esta actividad intervendrán 10 o 15 personas que también estarán encargadas de la custodia o financiación de posibles trabajos no realizados. La fase de distribución de material útil tendrá lugar a finales de junio de 2013, si todos los plazos se cumplen. Después de este período comenzará con la valoración y por último la subasta donde se valorarán los bienes patrimoniales para su “enajenación o desafectación”.





