Salud
Científicos españoles avanzan en la lucha contra el Sida.
Por Adriana Robledo
2 min
Sociedad19-12-2012
“Llegar a cero: Cero nuevas infecciones por VIH. Cero muertes relacionadas con el sida. Cero discriminación.” El uno de diciembre de 1981 se detectó el primer caso de VIH en el mundo. Por ello, el pasado día uno se celebró el día mundial contra esta devastadora enfermedad. Desde ese primer caso, muchas personas han perdido la vida intentando ganar la batalla, pero muchas otras han conseguido no infectarse de este virus gracias a los avances farmacéuticos. Por ellos, los que ya no están y los que han evitado el contagio, el lazo rojo tiene sentido.
Los científicos españoles del Instituto de Investigación IrsiCaixa de Barcelona, junto con la colaboración de la Universidad alemana de Heidelberg y la suiza Lausanne, han descubierto la manera en la que el VIH penetra en el sistema inmunitario, la forma de bloquearlo y evitar, así, propagaciones. El investigador Icrea Javier Martínez-Picado, junto con Nuria Izquierda Useros han liderado este proyecto pionero en el mundo. Para conseguir resultados, han tenido que superar el obstáculo de que los 20 fármacos existentes contra la enfermedad no conseguían eliminar completamente los residuos. La manera de defensa era la de alojarse dentro de las células dendríticas, protectores del sistema inmunológico, con el fin de difundir e infectar los tejidos linfáticos. La innovación en de este nuevo estudio reside en el descubrimiento, nunca destapado, cuya potencia es difícil de concebir pero verá resultados dentro de unos diez años con un fármaco que impida la propagación interna del virus. El grupo de IrisCaixa ya reconocieron la molécula que se localiza encima de las células dendríticas, combinación de un lípido y un azúcar. Pero, el lazo rojo del regalo a llegado al mostrar la molécula de la célula dendrítica se asocia con el glucolípido que evite la entrada al interior. “Teníamos la llave y ahora tenemos la cerradura” ha comentado Martínez-Picado que con este nuevo descubrimiento, al que otros científicos también había llegado, será más factible la opción de conseguir un medicamento. "Los virus dejan de entrar y dejan de dispersarse. Es como poner silicona en la cerradura para que no entre la llave" ha aclarado el investigador. El epicentro de otras investigaciones se encontraba en la infección del sistema linfático y no, como en esta, en la conexión entre ambos elementos, El objetivo no es crear una vacuna, ya que el fármaco puede servir para evitar el contagio o para que la enfermedad disminuya su gravedad como una crema. El desafío es alto y complejo pues llevaban diez años investigando cómo hallar esta solución. Pues el VIH tiene varias estratagemas para eludir al sistema inmunológico.





