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REFORMA EDUCATIVA

Siete leyes de Educación que dejan un sistema deficiente

Por Selene PisabarroTiempo de lectura3 min
Sociedad05-12-2012

José Ignacio Wert, el Ministro de Educación, Cultura y Deporte, ha anunciado una nueva reforma de la ley educativa que supone la séptima en la historia de la democracia. El motivo de un nuevo cambio es que España tiene uno de los peores sistemas educativos de Europa según han desvelado algunos estudios. La UNESCO ha emitido un informe donde plantea que las cifras de abandono escolar son alarmantes.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha informado de que uno de cada tres jóvenes españoles de entre 15 y 24 años abandona sus estudios cuando finaliza la enseñanza secundaria. Esto supone un desequilibrio frente a los demás europeos ya que la media se encuentra en uno de cada cinco. Por esto, el Gobierno ha considerado reformar la actual Ley Orgánica de Educación para mejorar el nivel educativo, la empleabilidad y competitividad de los jóvenes y su incursión en la sociedad española. A pesar de las críticas que puedan suscitar las nuevas enmiendas en la futura nueva ley, desde hace tres décadas no han dejado de implantarse novedades en el sector de la educación. En total, son siete leyes que han derivado en trece reformas y aunque esta materia está regulada por Ley Orgánica para que no sea dependiente de los cambios de gobierno, en la práctica no es así. Anteriores legislaciones educativas En agosto de 1970 entró en vigor la Ley General de Educación (LGE). Se aplicó hasta principios de los años 80 y establecía la gratuidad y obligatoriedad de la educación básica hasta los catorce años. Además, implantó una nueva estructura de la enseñanza: la EGB (Enseñanza General Obligatoria), el BUP (Bachillerato Unificado Polivalente), el COU (Curso de Orientación Universitaria) y la FP (Formación Profesional). En junio de 1980, la Ley Orgánica del Estatuto de Centros Escolares (LOECE) sustituyó a la anterior. Fue propuesta por el gobierno de Adolfo Suárez (Unión de Centro Democrático) y supuso la primera ley que regulaba la materia desde que se apruebó la Constitución en 1978. Organizaba los centros docentes y regulaba la creación de órganos colegiados de gobierno que contaban con la representación de todos los sectores de la comunidad educativa (aquí, se incluye a las asociaciones de padres de alumnos). Cinco años más tarde, con el PSOE en el poder, se aprobó la Ley Orgánica Reguladora del Derecho a la Educación (LODE) con la que la enseñanza continuaba con la misma estructura pero cambió el sistema de subvenciones por uno de conciertos, además de que impuso requisitos para la admisión de los alumnos según la cercanía del centro docente. El PSOE, con Felipe González gobernaba también en 1992 cuando se instauró la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE). Constituyó un nuevo modelo de educación ya que suprimía la anterior estructura y aparece la Educación Primaria Obligaoria y la Educación Secundaria Obligatoria. Además, se amplió la edad de la enseñanza obligatoria hasta los 16 años. Los sectores sociales más conservadores criticaron esta nueva Ley aunque tres años más tarde, aprobaron la Ley Orgánica de Participación, Evaluación y Gobierno de los Centros Docentes (Lopeg) que afectaba a la gestión y al gobierno de los centros. Además, permitía que, hasta el año 2000, el profesorado pudiera pedir la jubilación anticipada a los 60 años. En el 2003, el Gobierno de José María Aznar (PP) decidió elaborar la Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE). A partir de entonces, la asignatura de religión pasa a contar para la nota media del alumno, lo que produce numerosas críticas. También, modifica los contenidos en la educación infantil y, al terminar bachillerato, se deberá pasar una prueba de reválida. Sin embargo, José Luis Rodríguez Zapatero llega al poder en el 2004 y, mediante un Real Decreto Ley, interrumpe su aplicación. Ya en el 2006, se crea la Ley Orgánica de la Educación (LOE) todavía vigente, que deroga a las anteriores normas excepto a la LODE (1985). Se incluye la criticada asignatura de educación para la ciudadanía y religión pasa a ser optativa. También se establecen un determinado número de enseñanzas que debe impartirse obligatoriamente en las comunidades.