ELECCIONES CATALUÑA
Mas vence, pero no convence
Por Pablo Romero
3 min
España26-11-2012
El candidato de Convergència i Unió, Artur Mas, vuelve a ser reelegido como presidente de la Generalitat de Cataluña por cuatro años más. Lejos quedan los 62 escaños conseguidos la primera vez y los 68 necesarios para la mayoría absoluta que tanto suplicaron desde CIU. Mas no obtiene el resultado esperado, pero no se plantea dimitir.
La sorpresa por los resultados es relativa. No consiguieron la mayoría absoluta deseada y prevista en las últimas semanas pero cabe recordar que CIU hace menos de dos meses se encontraba en su situación más crítica. Por aquel entonces, el paro y la petición de rescate económico al Gobierno de Mariano Rajoy copaban todos los periódicos e informativos de España. Mas, a raíz de la celebración del día de la Diada, construyó su particular cortina de humo que atrapó a toda la oposición. Con su radicalización y apoyo al independentismo desde aquélla, Mas consigue que su nefasta gestión durante estos dos años se deje en un segundo plano. Asimismo, logra que no pase la factura esperada en estas elecciones, porque el debate no está en su gestión sino en el tema nacional. Todo paso dado por Mas y los suyos durante la campaña electoral en favor de la independencia fue clave para tapar el rescate económico que las arcas del Estado español le proporcionan para la supervivencia de Cataluña. Mas, en su manifiesto, no dudó en arremeter contra Rajoy. Alegó que si Cataluña se ha visto obligada a pedir un rescate económico, es porque se ha visto asfixiada debido a una financiación injusta y que lo mismo sucedía con los 700.000 parados de la Comunidad. Declaró ante la masa de protestas que sin el pacto, "el camino hacia la independencia está abierto" en medio de una gran ovación y que el clamor popular “fue muy claro y normal, el de una nación que quiere progresar y pide un Estado para seguir siendo". Mas ha sido el primer presidente catalán que se posiciona de esta forma a las vísperas de unas elecciones. Lo primero que hizo fue desafiar al Estado días después de la Diada en el Parlamento al declarar que "si se puede hacer por la vía del referéndum, porque el Gobierno español la autoriza, mejor”. “Si el Gobierno nos da la espalda y no autoriza ningún tipo de referéndum ni de consulta, pues hay que hacerlo igualmente", afirmó. Y días después en otra comparecencia dijo que "en la próxima legislatura, Cataluña debe ejercer el derecho a la autodeterminación" y deben reunirse todos los partidos después del 25N para hacer esta consulta de la mejor manera posible. Esta postura hizo recuperar la popularidad de Mas y salir en los medios nacionales y europeos con mayor continuidad que nunca durante todo su mandato. Ese día también había retado al Partido Popular a que "escucharan educadamente el veredicto de las urnas el próximo 25 de noviembre". Esta jugada le salió mal. El PP obtuvo unos resultados magníficos a la vez que inesperados. Artur Mas, uno de los nombres más sonados de los últimos meses, seguirá dando que hablar, pero esta vez desde la tranquilidad que le da la Generalitat. La cuestión de si el adelanto electoral le fue favorable o no para hacerse con la mayoría absoluta es una incógnita. Ahora, sólo cabe esperar quién será el partido que trabajará al lado de CIU por una Cataluña mejor.





