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OBITUARIO

Las sonrisas que dejó dan el último adiós a Tony Leblanc

Por Rita CasdeloTiempo de lectura2 min
Cultura24-11-2012

Nació en el Museo del Prado hace 90 años, cuando su padre era conserje. Siendo botones y ascensorista del propio museo dio sus primeros pasos como bailarín, fue el inicio del Leblanc que, hasta la tarde del sábado hizo reír a pequeños y mayores durante décadas. Su padre decía que estaba predestinado a ser pintor pero, aunque no le hizo caso, consiguió dibujar historias a través de sus cientos de personajes.

Antes de artista probó como bailarín, cantante y probó suerte en el boxeo y en el fútbol, fue en 1944, con 22 años, cuando se decidió por las tablas, iniciándose con la compañía teatral de la actriz Nati Mistral. Solo un año después dio sus primeros pasos en el cine con Antonio Román en Los últimos de Filipinas. Los 50 es la edad de oro, o eso dicen, y esta década fue así para Leblanc que participó en más de 50 largometrajes, entre los que destacan El Tigre de Chamberí, dirigida por Pedro Luis Martínez en 1957, o Tres de la Cruz Roja, de Fernando Palacios en 1961. Fue en este periodo cuando, acompañado de otros grandes intérpretes del cine español como Antonio Ozores, Concha Velasco y Laura Valenzuela, deslumbró en Los Tramposos (Pedro Lazaga). Los 70 y los 80 lo único que hicieron fue elevar a lo más alto al actor español, gracias a sus trabajos en cine y televisión. En 1983 su vida se paró. Debido al accidente de trafico sufrido ese mismo año, el propio Leblanc reconoció en varias ocasiones y años más tarde que su vida cambió totalmente, al igual que su carrera. "Mi vida profesional terminó hace 16 años, cuando un coche se me vino encima", llegó a reconocer en algún momento. Tras este accidente decidió retirarse y, el mundo del cine decidió premiarlo en 1994 con el Goya de Honor. Dicen que quien nace para artista nunca deja de serlo. Debe de ser esa la razón por la que en 1998 Santiago Segura, en Torrente, el brazo tonto de la ley, recuperó al cómico que España había perdido. Ese papel le valió el Goya al Mejor Actor de Reparto. El gusanillo siguió y estos últimos años se le ha podido ver en las secuelas del filme y en Cuéntame cómo pasó entre 2001 y 2010, mismo año en el que recibió la Medalla de Oro por su trayectoria. A partir del domingo a las 9 horas se instalará la capilla ardiente en el Teatro Fernando Fernán Gómez, en Madrid, según informaron fuentes familiares a la agencia EFE. Ahora son muchas las lágrimas que vienen al recordarlo pero, las risas que ha dejado a lo largo de los años, quedarán siempre en la memoria de todos los que pudieron disfrutar de su trabajo y de su vida.