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Latinoamérica

Un juez condena a Argentina a pagar 1.000 millones de dólares

Por Adriana RobledoTiempo de lectura1 min
Economía22-11-2012

El pago de ducha fianza se desarrollará en una cuenta especial a fin de garantía hasta que concluyan las apelaciones del gobierno argentino. Esta multa no se podrá abonar a plazos, lo que pone en riesgo un nuevo impago del país. El magistrado ha terminado así con un largo proceso que comenzó con la quiebra del país en 2001. Esto produjo que se dejaran de pagar 95.000 millones de dólares. Años más tarde, en 2005 y 2010, según un informe presentado ante la audiencia ayer, el país ofreció a los poseedores a conseguir nuevos bonos con más del 70% de descuento. Esta nueva oferta fue aceptada por el 92% pero entre ellos no estaban Amelius ni NML, propiedad ambas de Paul Singer y que son las que denunciaron a Argentina.

El magistrado ha indicado en la sentencia que "Argentina tiene que pagarle a los demandantes el 100% de esos 1.330 millones de dólares al mismo tiempo o antes de que les pague a los tenedores de bonos reestructurados" a propósito de las afirmaciones de miembros del gobierno argentino, como canciller Héctor Timerman, quien acusa a estas empresas de “buitres” y “carroñeros”. Además denuncia que solo quieren hacer caer al país en impago para cobrar los seguros. Por estos motivos, Griesa rechaza, categóricamente, que los poseedores que aceptaron los nuevos bonos con el descuento del 70% puedan ahora convertirse en beneficiarios de esta sentencia. Esto ha generado que los fondos que aceptaron el trato, lo califiquen ahora de trato no igualitario ya que a los denunciantes se les abonará el 100% del dinero. El juez se ha pronunciado al respecto, en la sentencia, aludiendo que "difícilmente se puede hablar de injusticia cuando se cuenta con normas legales que, por fin, suponen que Argentina debe pagar la deuda que tiene.” Además, si Argentina no paga la cantidad establecida a los inversores que rechazaron la reestructuración, tampoco podrá abonarla a los que sí la aceptaron, lo que produciría el riesgo de cometer una nueva suspensión de pagos en el país. La decisión del juez federal supone, para el Banco de New York Mellon y demás instituciones que colaboran con Argentina, podrán llevar al país a un juicio.