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EMIGRACIÓN

España tiene 420.000 habitantes menos desde enero de 2012

Fotografía Un niño inmigrante recibe atención social en la escuela (©foto: Cruz Roja)

Un niño inmigrante recibe atención social en la escuela (©foto: Cruz Roja)

Por Rocío LinaresTiempo de lectura2 min
Sociedad16-10-2012

Es un dato escalofriante. Casi 55.000 españoles han salido del país en lo que va de año. Como añadido, han abandonado España 365.238 extranjeros. Estas cifras concluyen que España está perdiendo población porque salen más personas de las que entran y esto está dando lugar a un cambio demográfico.

El Instituto Nacional de Estadística ha publicado una estimación de población y aunque las cifras son, de momento, proyecciones, también enmarcan una realidad palpable. Por segundo año el saldo migratorio es creciente y negativo, una circunstancia que se achaca a la crisis económica que, por el momento, persistirá, por lo que las previsiones no auguran un futuro prometedor para el crecimiento de españoles. Hacía décadas que no se constataba que más personas salían que entraban del país. El español emigrante Lo tradicional era la salida del país para buscar un futuro laboral aunque llevando consigo escasa experiencia y formación. Ahora la huída es mucho mayor de jóvenes con alta capacitación pues las cifras de paro juvenil, por encima del 50%, no pintan un panorama prometedor. Los que salen son, por lo general, hombres y mujeres en porcentajes equiparados, con 32 años de media, con estudios superiores, en pareja o incluso con hijos, que tienen cada vez más claro que su destino está fuera de este país. La voz de la calle anima a cruzar las fronteras con recomendaciones cada vez más frecuentes de abandonar España. Libre movilidad y lenta inmigración Estudios sobre los motivos que llevan a abandonar el país concluyen también que, si bien son ciertas las razones de crisis económica, la necesidad, igualmente hay jóvenes que se habrían marchado gracias a la libre movilidad impulsada dentro de la UE. Las fronteras son fácilmente franqueables para los españoles, al igual que para los habitantes de los estados miembros de la Unión, e incluso para algunos países extracomunitarios, desde que se firmó el acuerdo de Schengen en 1985 y el posterior Convenio de Schengen en 1990. Por otra parte, la inmigración se ha ralentizado. En cifras, este año han llegado a España 282.522 inmigrantes frente a los 314.191 que entraron en el mismo periodo de 2011. En estas cifras ha influído igualmente la salida masiva de personas que habían venido a España en busca de prosperidad y que ahora, ante la persistente crisis económica y la difícil situación del país particularmente para sostener a los inmigrantes, deciden retornar a sus hogares. El estudio pronostica décadas en la tendencia del saldo migratorio negativo y esto, como consecuencia, implica un cambio en los flujos migratorios. Hay quienes prefieren llamarlo movilidad, pero en cualquier caso se espera que el fenómeno revierta en cuando la cese la crisis en España.