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LONDRES 2012

Adiós Londres 2012, hasta pronto Río de Janeiro 2016

Por M. Elena Martínez QuesadaTiempo de lectura2 min
Deportes13-08-2012

Adiós Londres 2012. Adiós a más de dos semanas de olimpismo y deporte en estado puro, dieciséis días culminados en una ceremonia de clausura excepcional en la que la música británica puso la nota sonante, y la alegría de los atletas, el sentido de unos Juegos que se despiden hasta la próxima cita: Río de Janeiro 2016.

Al sonido de las campanadas de un imperioso Big Ben representado en el centro de un Estadio Olímpico de Stratford a rebosar, Londres se preparaba para despedir por todo lo alto unos Juegos Olímpicos magníficos. Dieciséis días de emoción, esfuerzo y superación tocaban a su fin, y tanto mérito necesitaba una fiesta, una gran ceremonia de clausura en la que el olimpismo brilló más que nunca. Diseñada por David Arnold y dirigida por el coreógrafo Kim Garvin, el espectáculo fue un total homenaje a la ciudad de Londres, a la cultura y a la música británicas, y a todos los atletas que en estas más de dos semanas han compartido triunfos, récords e ilusión con la ciudad anfitriona. Reunidos en un Estadio Olímpico engalanado para la ocasión, clausuraban por todo lo alto una cita espectacular. Musical a gran escala, con una ciudad londinense revestida de papel de periódico e iluminada con una puesta de sol sobre Waterloo, Una sinfonía de la música británica se vivió con emoción y euforia, con una sensación de inmensa alegría y de satisfacción. La sangre, el sudor y las lágrimas derramadas a lo largo de esta cita olímpica se concentraban en un espectáculo cargado de color, luz y sentimiento. La ceremonia, convertida en una gran fiesta musical, dotó de vida a una pequeña ciudad londinense con forma de bandera británica, recreada en el centro del Estadio Olímpico. Aquella vieja campiña inglesa que inauguró los Juegos se había transformado en la ciudad actual, en el escenario en el que durante más de quince días han convivido el esfuerzo y la superación, el deporte en estado puro. Bajo los acordes de Madness, One Direction, Jessie J, Taio Cruz, etc.; Survival de Muse; el recuerdo de grandes artistas y bandas británicas como John Lennon o Freddie Mercury; la actuación de las Spice Girls; y la presencia de diversos iconos británicos, la ceremonia se convirtió en una fiesta sin precedentes en la que el pebetero iluminó por última vez unos Juegos Olímpicos irrepetibles. El máximo evento deportivo decía, a ritmo de rock y pop británico, y con el peculiar espectáculo de Río de Janeiro a modo de samba, adiós a Londres 2012. Con una emotiva extinción del pebetero se daba fin de manera oficial a estos Juegos de los atletas, los Juegos de las leyendas y de las jóvenes promesas; unos Juegos Olímpicos que quedarán rememorados, por siempre, en la Historia.