ENERGÍA
No hay acuerdo en la Mesa de Seguimiento del Carbón
Por Alba Gómez Varela
2 min
Economía01-08-2012
La reunión entre el Ministerio de Industria, los sindicatos del carbón y la patronal Carbounión ha finalizado sin llegar a un consenso sobre el plan para los próximos cinco años. Las cinco horas y media de encuentro, que se ha desarrollado en la sede del Ministerio, tampoco han ayudado a acercar las posturas entre los representantes de las tres partes afectadas.
Aunque todos tenían claro que el objetivo era dar fin al conflicto que se está viviendo en las comarcas mineras, cuyos trabajadores están en huelga desde el mayo pasado, ha sido imposible que alguno flexibilizara su posición. Entre las cuestiones tratadas en la Mesa, presidida por el secretario de Estado de Energía, se ha tocado el tema de que ya se estén librando las ayudas a los proyectos empresariales y de infraestructuras y que se librarán las prejubilaciones que se han tramitado, entre otras. El Gobierno ha defendido la necesidad de cambiar este sector que ha pasado de 45.000 trabajadores en 1990 a 4.000 a finales del año pasado mediante la utilización de "los recursos públicos que se van a transferir entre 2013 y 2018". De este modo, ha propuesto su plan de crear una "economía alternativa" en la zona. Mientras, Victorino Alonso, jefe de la patronal, ha explicado que no se han estrechado posiciones por la "falta de racionalidad" del Ejecutivo, aunque ha anunciado que se volverán a reunir en septiembre u octubre. Sin embargo, antes de la reunión, José Manuel Soria, ministro de Industria, había afirmado que tenía la sensación de que entre los sindicatos del carbón y la patronal Carbounión existía un "convencimiento" de la inexistencia de un margen para incrementar las ayudas. Esto es así, había explicado, debido a que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para este año no poseen ninguna flexibilidad porque "España se encuentra en una situación financiera y presupuestaria a la que nunca antes había tenido que hacer frente", había expuesto el titular de Industria. No obstante, Soria ya había adelantado horas antes de encontrarse con los sindicatos y la patronal que la postura que mantendría el Gobierno era la de "reconvertir" el sector del carbón en la cornisa cantábrica y apoyar a "otro tipo de empresas". Entre estas nuevas inversiones, los beneficiarios serían "el desarrollo de las telecomunicaciones, de la industria de contenidos y de las sociedad de la información, y que incorporen un alto grado de innovación, añadan valor a la economía y puedan crear empleo", había explicado el político. Los sindicatos, por su parte, habían señalado que esta era "un elemento necesario para la solución del conflicto". Esta percepción se debía a que consideraban que la Comisión era "órgano legitimado para dar solución al problema al que se enfrenta la minería".





