Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

Toros

El 18-M

Por Almudena Hernández PérezTiempo de lectura1 min
Espectáculos18-05-2001

Volvía José Tomás a Las Ventas y se había creado un ambiente de misticismo, de la corrida del siglo, de José Tomás triunfa todas las tardes, la que va a montar en Madrid. Allí estaba todo el que más sale en la tele, el más famoso, el que más dinero tiene para pagar una entrada de reventa. Era el día señalado, el 18-M, y José Tomás tenía que triunfar. Todos querían(mos) que triunfara, hay que reconocerlo.

Nada más lejos de la realidad. Que una sepa, José Tomás no es de otra galaxia, porque es de Galapagar y ese pueblo está bien cerquita del de quien escribe. Vamos, que venir viene en el mapa, aunque el punto sea más grande o más chico. Y de la corrida del siglo, habría que verse todas las de este XXI recién estrenado, en todos los rincones para comparar, cosa más que imposible. Y, además, habría que valorarlo siempre con el mismo criterio, en las mismas circunstancias: Tan improbable como cierto. Dejemos de inventar lo que es o queremos que sea José Tomás y dejemos que lo sea. Que sea lo que quiera y lo que pueda ser. José Tomás no triunfa todas las tardes. José Tomás no es una máquina y tampoco es Dios. Un buen torero. Un torero genial. Quizás. ¿Tuvo una mala tarde? Probablemente. José Tomás es de lo mejorcito. Sí, pero... ¿Le pudo la presión? Quizás también. ¿No supo estar ante los toros? De José Tomás encandila esa parsimonia. Esa faz blanca, casi transparente. Su quietud trágica. Sus rarezas. Su filosófica y extravagante forma de mirar las cosas. José Tomás da miedo cuando pisa la plaza. Ahora, después de lo de Sevilla, le llaman el Príncipe. Auque le gusten mucho los toros a Su Majestad no habrá que creerse tampoco el apodito. Lo que sí sería bueno es dejar de mirar al árbol para poder ver el bosque. Justicia. Vamos, que hacer leña del caído no queda torero ni cabal y que madera hay para rato. Y otros árboles. De Julia, Valverde o Caballero, verbigracia, por el momento han triunfado en Madrid este San Isidro. José Tomás, no. Que el 18-M sirva de referencia.