CRISIS GRIEGA
Grecia se prepara para un posible "divorcio amistoso" del euro
Por Patricia Pérez
2 min
Internacional15-05-2012
Hace un año, “ninguna salida ni expulsión está contemplada. La contemplación en la zona euro es irrevocable. No hay discusión en ese sentido”, afirmaba Amenadeu Altafaj, portavoz de Asuntos Económicos de la Comisión Europea. Ahora, sus palabras se están poniendo en contradicho.
Después del fracaso en la constitución de un gobierno para GGrecia, este ha sido el tema más importante a tratar y para el que hay opiniones de todo tipo. Jean-Claude Juncker, responsable del eurogrupo no ve “ni por un segundo” la posibilidad de que Grecia salga del euro. Mientras que Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional comenta que “tenemos que estar técnicamente preparados para cualquier cosa”. De momento el Banco Central Europeo ha abierto la puerta a un “divorcio amistoso”, en el que un paso en falso se puede llevar por delante los países, económicamente, más débiles de la Eurozona, como es España. Otra de las alternativas es la salida rotunda de Grecia del euro que supondría que el país heleno no pudiera pagar la Seguridad Social ni los salarios al sector público. Además el BCE puede retener los fondos de los bancos griegos, provocando su caída. Tras esto, Grecia tendría que negociar su participación en la UE. Con Grecia fuera del euro, el nuevo gobierno podría reaccionar de dos maneras totalmente diferentes. Una en la que de forma responsable logre reactivar el sistema bancario, gestionar unos presupuestos equilibrados y convencer a la opinión pública de la aceptación de un fuerte deterioro en el nivel de vida. Y en segundo término el Gobierno podría usar su poder de autonomía monetaria para compensar los efectos de la devaluación y generar prosperidad a través del gasto. Pero con este plan existe la posibilidad de una nueva devaluación de la moneda y de la impresión de más dinero. A esto el FMI ha afirmado que rechaza la posibilidad de modificar el programa de recortes exigido al país heleno. Solo está dispuesto a renegociar medidas, pero el objetivo seguirá siendo el mismo. Lo que Christine Lagarde ha dejado claro es que si Grecia no cumple sus compromisos a cambio de ayuda financiera supondrá “ una salida ordenada” del euro.





