SALUD
Prueban con éxito una terapia que alarga la vida
Por Alberto Bote
2 min
Sociedad15-05-2012
Tras realizar diversos estudios, el Centro Nacional de Investigaciones ha probado un tratamiento sobre ratones adultos que actúa directamente sobre los genes y les alarga la vida. Por el momento, y aunque ha sido un éxito en estos mamíferos, no está previsto probarlo en seres humanos.
Científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) tras ralizar diversas investigaciones, han probado un tratamiento que demuestra que es posible alargar la vida de ratones. Este nuevo tratamiento actúa directamente sobre los genes de los especímenes adultos y alarga la vida media de distintas especias incluida la de estos mamíferos. No es el primer caso que pretende alargar la vida de los seres vivos ya que con anterioridad se había conseguido mediante diversos estudios alargar la vida media de organismos de numerosas especies, incluidos mamíferos, pero era necesario modificar permanente los genes de los animales desde la fase embrionaria, algo impensable en seres humanos. La principal novedad que presenta este nuevo estiudio es que según informan investigadores del CNIO, se ha conseguido prolongar la vida de ratones mediante terapia génica, una estrategia nunca antes empleada para combatir el envejecimiento, demostrando su seguridad y efectividad en estos animales. Los resultados de este novedoso estudio se publicarán en la revista "EMBO Molecular Medicine". El mérito no es únicamente de CNIO ya que en este proceso han colaborado científcos del Centro de Biotecnología Animal y Terapia Génica de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) que han tenido un papel muy importante en el desarrollo del tratamiento en adultos de dos años. Los especímenes que fueron tratados cuando superaban el año de vida, vivieron un 24 por ciento más de lo habitual y los adultos de más de dos años, un 13 por ciento. Además, la terapia mejoró sensiblemente la salud de los animales, retrasando la aparición de enfermedades asociadas a la edad -como la osteoporosis y la resistencia a la insulina- y los valores de indicadores de envejecimiento, como la coordinación neuromuscular. La terapia génica aplicada se basa en tratar al animal con un virus cuyo ADN ha sido modificado sustituyendo los genes virales por uno de los genes más importantes para el envejecimiento: el de la enzima telomerasa. Este gen repara los extremos de los cromosomas, los llamados telómeros, frenando al hacerlo el reloj biológico de la célula y por lo tanto el del organismo.





