CONSUMO
Las matriculaciones de coches caen en picado en abril
Por Alberto Bote
1 min
Economía03-05-2012
Caen un 21,7 por ciento durante el mes de abril con respecto al mismo mes del año pasado y un 7 por ciento menos en el primer cuatrimestre del año. Las dos grandes asociaciones de fabricantes (Anfac) y vendedores (Ganvam) advierte de que no hay síntomas de recuperación, “sino todo lo contrario”.
Malas noticias para el sector del automóvil, las matriculaciones de automóviles alcanzaron 56.250 unidades durante el pasado mes de abril, lo que conlleva una caída del 21,7 con respecto al mismo mes del año anterior según los datos facilitados por las asociaciones de fabricantes (Anfac) y vendedores (Ganvam). Del mismo modo, en los primeros cuatro meses de este año las ventas e turismo y todoterrenos han disminuido un 7 por ciento situándose en 260.369. Para Anfac y Ganvam, los datos de abril confirman los peores pronósticos situándolos a niveles de principios de los años noventa. Además, añaden que el mercado no da síntomas de recuperación, “sino todo lo contrario”, debidos a los efectos negativos que conllevan la recaudación fiscal, la seguridad y la calidad del parque. La Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles (Anfac) ha calificado este jueves de "caída libre" la actual coyuntura del mercado automovilístico español. David Barrientos, director de Comunicación de Anfac, ha advertido de que será muy difícil alcanzar las 780.000 matriculaciones previstas para este año, y advirtió de que la debilidad del mercado implica una caída de la recaudación para las arcas públicas, elemento importante para luchar contra el déficit público. Por su parte, el presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, señaló que el mercado se está comportando peor de lo previsto, como consecuencia de la recesión y de los recortes presupuestarios y agregó que de seguir así las cosas este año se perderán 3.000 empleos y cientos de pymes en el sector de la distribución.. Por otro lado la subida del IVA del próximo curso, según Sáncez Torres es una “tragedia” porque supondrá un encarecimiento medio del precio de los vehículos de cerca de 450 euros, aunque su impacto psicológico sobre el consumidor será "todavía más grave".





