Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

NBA

El culebrón de los Magic

Por Mario VieraTiempo de lectura3 min
Deportes09-04-2012

Todo comenzó antes del All Star cuando el pivot dio un ultimátum a su equipo. O mejoraban la plantilla o pediría su traspaso. Así daba inicio un drama de amores y desamores, de traiciones y secretos que han involucrado desde al propio Howard hasta su técnico Stan Van Gundy, pasando por sus compañeros, directivos y fans.

Tras ver que su equipo no podía finalizar ningún traspaso y con los Magic teniendo algún que otro traspié (como una derrota contra los Celtics en la que tan solo encestaron 56 puntos) Dwight Howard tomo su decisión, quería ser traspasado. O eso parecía. Tras su decisión, el pivot entro en una espiral de si, no y tal vez. Como en un bucle, pronto se retracto de su decisión, luego volvió a pedir el traspaso, más tarde se mostraba indeciso y nuevamente pedía que se le moviera a otro equipo. Así los días iban pasando y los fans de los Magic, con el corazón en la mano pedían a Howard que se quedara en las filas de Orlando. Entonces apareció el rumor. Howard a los Lakers, a cambio de Gasol y Bynum. Por alguna razón, Howard no quería compartir vestuario con Kobe Bryant y pidió a su equipo que no le traspasasen a los Lakers. Otis Smith, el General Manager del equipo, ya comenzaba a cansarse de la indecisión y las peticiones de Howard. Y esta vez, fue el propio Smith quien le dio un ultimátum, o se quedaba en Orlando o traspasarían al jugador a los Lakers. Se desconoce la razón por la que Howard no quería ir a los Lakers, pero Otis Smith supo presionar al jugador y finalmente Howard opto por quedarse en Orlando. Así terminaba el primer capitulo de la telenovela de Howard. El segundo dio inicio cuando el pivot declaró que sus destinos preferentes de haber sido traspasado eran los Nets, los Celtics y los Clippers. La razón que dio, fue que cada uno de esos equipos contaba con un base All Star. Estas declaraciones no fueron bien recibidas, en especial por Jameer Nelson, el base titular de los Magic. Llegados a este punto, tanto jugadores como fans comenzaban a hartarse del repentino cambio de actitud de Dwight Howard. Pero a pesar del aluvión de críticas, Stan Van Gundy, el entrenador de los Magic, siempre defendía a su jugador estrella. Hasta que el serial llegó a su punto más dramático. Se hizo pública la noticia de que Howard se había reunido con Otis Smith para pedir el despido de Van Gundy. Al día siguiente de hacerse pública la noticia, en una rueda de prensa, Van Gundy confirmó los rumores. Dwight Howard quería la dimisión de su técnico. Acto seguido todos los micrófonos apuntaro n al pivot, que desmintió las acusaciones y dijo que eran mentiras de la prensa. Más tarde, Otis Smith tuvo una reunión en privado tanto con el técnico como con el jugador para dejar el asunto zanjado. Hasta aquí ha llegado el drama que están viviendo los Magic con el que antaño fue su simpático y afable líder. Aun así, la personalidad de Howard puede que haya cambiado, pero sigue siendo el líder de los Magic, así lo demostró en la victoria que consiguieron contra los Pistons el pasado 7 de Abril en donde encestó 20 puntos y capturó 22 rebotes. A pesar de la situación, nadie puede negar que Howard se haya echado el equipo a la espalda para que salga adelante. Un equipo que aparte del dilema Van Gundy/Howard, también está batallando con una serie de lesiones que mantienen apartados a algunos jugadores claves como Hedo Turkoglu o Ryan Anderson en un momento clave de la temporada, ya que tan solo quedan 10 partidos para el inicio de los Playoffs. Por ahora los Magic pueden estar tranquilos, se encuentran en la sexta posición de la Conferencia Este, con 33 victorias y 23 derrotas. Y aunque es improbable que se descuelguen de la clasificación, Orlando no bajará el ritmo, deseando que lo peor ya haya pasado.