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NBA

Las futuras estrellas animan el All Star

Por Mario VieraTiempo de lectura3 min
Deportes25-02-0112

Este ha sido un año de cambios en la NBA. Salarios, duración de la temporada, la “trade deadline”… El formato del partido entre novatos contra jugadores de segundo año tuvo la misma fortuna. Especialmente debido a que en el último draft, casi todos los jugadores seleccionados fueron bases.

Y la mejor manera de promocionar este nuevo partido era contando con dos grandes como son Shaquille O’neal y Charles Barkley. Ambos jugadores desempeñarían el papel de los “General Managers” de sus equipos, seleccionando a los rookies y sophomores que ellos creyeran merecedores de asistir a la gran cita del año. Con los conjuntos ya definidos, solo quedaba asistir a Orlando y presenciar el evento que abría el All Star 2012. Tras el “tip off” posesión para los de “Chuck” Barkley y primera jugada para el highlight del partido. “Alley-oop” de Irving para que Paul George machacara la pelota en el aro rival. Aunque en papel, el equipo de “Shaq” parecía superior, los de Barkley rompieron las previsiones y comenzaron con un parcial de 8-0 en los primeros minutos de juego. Ricky Rubio, titular y queriendo devolver el “alley-oop” cometió dos perdidas consecutivas. Fue Blake Griffin quien estreno el aro rival con un tiro desde media distancia. A medida que el juego avanzaba, la superioridad en el marcador de los de Barkley oscilaba entre los 8 y 14 puntos. Solo cuando Norris Cole, el rookie de Miami salió a la pista y encajo dos triples consecutivos la ventaja disminuyo. Cole estaba crecido y tras sus dos triples conseguía un robo, corriendo al aro rival, fue John Wall quien le bajo los humos con un espectacular tapón. Tras ver esa jugada y huyendo del tapón, Blake Griffin se vio obligado a tirar de tiros a media y larga distancia. El acoso de DeMarcus Cousins y Derrick Favors sobre el ala pivot de los Clippers era constante. Sin embargo, Jeremy Lin si que pudo zafarse de sus defensores. Aun así, “Linsanity” no estuvo muy acertado en tiro, teniendo actuaciones muy discretas en el partido y sumando tan solo 2 puntos. Ante la falta de un líder claro en el equipo de O’neal, Tristan Thompson, Greg Monroe y Norris Cole trataron de recortar sin éxito una ventaja que aumentaba en los últimos minutos de la primera mitad del encuentro. Tras el espectáculo de acrobacias y camas elásticas daba comienzo la segunda mitad. Que fue un calco de la primera, pero con más presión de parte de los de Barkley. En menos de 10 minutos la diferencia en el marcador era de casi 20 puntos. Liderados por un sublime Kyrie Irving, el equipo de Charles “Chuck” Barkley tenía respuestas para todo lo que le lanzaba el rival. Paul George se aseguró de mantenerse cerca de Irving, que no dejó de asistirle y cederle la pelota para que asombrara al público con sus espectaculares mates. Ricky Rubio también hizo sus virguerías con el balón. Pases, asistencias mágicas y un robo entre las piernas de Derrick Williams, que confundió al compañero de Ricky no sabiendo donde estaba el balón. Por su parte, John Wall remato un mate digno del concurso de la noche del Sábado. El partido languidecía y ambos equipos habían superado con creces la barrera de los 100 puntos. Y la ventaja del conjunto de Barkley se mantenía alrededor de los 20 puntos. Al finalizar el encuentro solo faltaba esperar al recuento de las votaciones para el MVP del partido. Un MVP que todo apuntaba que se llevaría (y que finalmente se llevo) Kyrie Irving por sus 34 puntos y 9 asistencias. De su equipo también brillaron Paul George con 23 tantos y DeMarcus Cousins con 18 puntos. Del bando rival, los ya mencionados Tristan Thompson con 20 puntos, Greg Monroe con 19 y Norris Cole con 18. Remato Ricky Rubio con sus 12 puntos y especialmente con 7 asistencias mágicas.