CASO 'MARTA DEL CASTILLO'
Miguel Carcaño, condenado a 20 años de cárcel por asesinar a Marta del Castillo

Por Gabriela Miranda
2 min
Sociedad13-01-2012
Francisco Javier Delgado, su novia María García y Samuel Benítez, Los otros tres implicados, han sido absueltos de todos los delitos de que se les acusaba. Mónica Gallardo, abogada de Carcaño, precisó a la salida de la Audiencia que "vamos a estudiar la posibilidad de recurrir el fallo".
Tres años después de la desaparición de Marta del Castillo, se ha conocido la sentencia de Miguel Carcaño. El autor confeso de la violación y muerte de Marta del Castillo ha sido condenado a 20 años de cárcel y tendrá que indemnizar con 280.000 euros a los padres de Marta y con 60.000 a las hermanas de la joven asesinada. Miguel Carcaño ya ha cumplido tres de los 20 años de prisión. La tesis de la fiscalía ha probado que Carcaño mató a Marta con un cenicero y tras comprobar con un tensiómetro que había fallecido, se deshizo del cuerpo con la ayuda de El Cuco y de otra persona "desconocida". El juez Francisco de Asís Molina considera que no existen pruebas que permitan afirmar que esta tercera persona que colaboró a ocultar el cuerpo. La sorpresa ha sido que los otros tres implicados han sido absueltos. El magistrado considera que no hay pruebas sobre la implicación del hermano de Carcaño y su novia y tampoco considera que haya pruebas para implicar a Samuel Benítez, que se sospecha que fue quién ayudo a Miguel Carcaño a ocultar el cuerpo de Marta. Sabedor del impacto mediático, el magistrado ha recordado el derecho constitucional a la presunción de inocencia. "La destrucción de la presunción de inocencia del acusado solamente podrá ser declarada a través de un juicio lógico e intelectual, que no emocional; a través de un análisis racional de las pruebas contrastándolas en su conjunto, sin una opinión preconcebida que pueda llevar a análisis sesgados o parciales de las practicadas en un intento de hacer encajar el conjunto en aquélla, esto es, en un prejuicio. Esto último podría comprenderse, que no justificarse, en una parte del proceso, pero nunca en un tribunal, so pena de poder incurrir en el delito más odioso que un juez puede cometer, la prevaricación” advierte el juez. En su último turno de palabra, Carcaño dijo al tribunal: “Pido perdón a la familia de Marta. No fue mi intención causarle tanto daño. Si supiera dónde está el cuerpo, lo diría”. La abogada de Carcaño precisó a la salida de la Audiencia que "vamos a estudiar la posibilidad de recurrir el fallo".





