DEUDA PÚBLICA
El Estado logra colocar más deuda de la prevista
Por Alberto Carretero Aguado
1 min
España12-01-2012
La primera subasta de deuda pública española de 2012, celebrada este jueves, ha supuesto una muy buena noticia para los mercados. La banca, que recibió el pasado mes de diciembre una inyección de medio billón de euros, prestados por el Banco Central Europeo, ha pedido 18.702 millones de euros en bonos al Tesoro español. Esta cantidad supone alrededor del 22% de lo que el Estado tiene previsto colocar durante todo este año en títulos a medio y largo plazo. Como respuesta a esta demanda, se le ha adjudicado la mitad, es decir, 9.986 millones, que ya supone el doble de la previsión.
La banca ha comprado gran cantidad de deuda pública con una rentabilidad exigida muy inferior a la última subasta de títulos similares. Según el discurso oficial, este hecho significa que la política económica del país es correcta, aunque esté volviendo a la recesión a base de recortes. Como resultado, la banca ha adquirido deuda del más del 3,5% con dinero a 1% del Banco Central Europeo. Los títulos vendidos en la subasta de deuda pública han tenido un interés máximo del 3,57% (para los bonos a tres años), del 3,88% (para los títulos con vencimiento a cuatro años) y del 3,95% (los de cinco años). El presidente del BCE, Mario Draghi, tras la reunión mensual del Consejo de Gobierno de la autoridad monetaria (que dejó los tipos en el 1% al que los rebajó en su reunión anterior), ha elogiado las medidas y reformas de algunos países de la eurozona que en los últimos meses han conseguido grandes avances. Este comentario ha sido interpretado por los expertos y los medios de comunicación como una clara alusión a España e Italia. Draghi ha reconocido que la subasta a tres años de diciembre "ha evitado lo que hubiera podido ser una grave restricción del crédito, con todas las consecuencias negativas que se habrían producido". Los importantes vencimientos que la banca tiene atender este año y las duras condiciones de solvencia que deben estar cumplidas antes del ecuador del ejercicio, hicieron temer que la financiación de la economía real sufriera aún más retirada de capital.





