Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

Secuestro de información

España envía un diplomático para la liberación del fotoperiodista español

Por Caterina CrespoTiempo de lectura2 min
Comunicación13-04-2011

Manuel Varela de Seijas, conocido profesionalmente como Manu Brabo, desapareció el pasado lunes cerca de Bengasi, Libia, a donde había llegado por su cuenta a través de Egipto. Manuel es fotógrafo freelance y colaboraba en diversos periódicos y agencias. Estudió fotografía en la Escuela de Artes de Oviedo. En noviembre de 2010 y con motivo de las jornadas de fotoperiodismo organizadas por la Asociación Profesional de Fotoperiodistas Asturianos (APFA), Brabo expuso en Mieres su último trabajo hasta la fecha: Las mejores imágenes recogidas con su cámara en Haití.

Hasta el momento, las labores diplomáticas en la zona corrían a cargo del embajador de Hungría, país que preside este semestre la Unión Europea (UE). Por otra parte Estados Unidos también esta llevando a cabo negociaciones a través del Ministerio de Exteriores de Turquía. Pero este martes el Gobierno ha enviado un diplomático español para negociar su liberación. El elegido como enviado es el que ejercía como segundo de la Embajada Española en Libia antes de que todos los españoles fueran desalojados de la zona al inicio de los bombardeos y la guerra. El asturiano lleva en Libia desde finales del mes de febrero. Sus pertenencias están en el hotel África en la ciudad de Bengasi. Sus padres son los que más se están moviendo para conseguir su rescate lo antes posible. Manuel estuvo, antes de Libia, en Haití y Cisjordania. Al parecer fue una de las tropas de Gadafi la que le detuvo en una de las carreteras cerca de Bengasi. El coche donde viajaba Manuel junto a otros tres periodistas gráficos, dos estadounidenses (James Foley y Clare Morgana Gillis) y uno de origen sudafricano (Anton Hammerl), fue incendiado. En otras guerras este tipo de secuestros se ha realizado para obtener información e inquietar a los adversarios. También sirve como arma de defensa para negociar. Varios informadores internacionales que cubrían el conflicto han sido detenidos por las tropas del dictador en las últimas semanas en la zona este del país, donde el frente avanza y retrocede con frecuencia. El régimen los acusa de haber entrado ilegalmente en el país sin visado por la frontera con Egipto, que se encuentra desde mediados de febrero en manos de los rebeldes. Libia vive una guerra civil en la que la OTAN interviene activamente. Hasta el momento todos esos reporteros han sido trasladados a Trípoli y liberados tras varios días de gestiones diplomáticas, especialmente de la Embajada de Turquía. El Gobierno de Libia no ha informado, sin embargo, hasta el momento de que haya detenido a Manu Brabo y los otros tres periodistas. En los últimos días los bombardeos han sido incesantes. El Comité Internacional de la Cruz Roja trata también de confirmar el paradero de los informadores a través de sus dos miembros desplazados a Trípoli.