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DETENCIONES POR LLEVAR EL BURKA

Cuatro mujeres son detenidas por llevar el burka en Francia

Por Esteban del PozoTiempo de lectura2 min
Sociedad13-04-2011

El primer país en Europa que aplica una medida así. Francia aprobó la ley en la que prohibía a las mujeres el uso del burka en espacios públicos por motivos de seguridad al ocultar detrás de él su identidad. En el primer día de su aplicación fueron detenidas cuatro personas. Las penas por ello, son la asistencia a cursillos y multas económicas.

La Policía francesa ha detenido a tres mujeres con velo -una con burka, otra con niqab y a una tercera con hiyab- delante de la catedral de Notre Dame, en el centro de París y otra mujer fue arrestada en la estación de tren de Avignon cuando iba a coger el convoy. Todo ello se produce en el primer día de la entrada en vigor de la polémica ley que prohibía el uso del burka en los espacios públicos. Las protesta no se acabaron antes de aprobar la ley sino que todavía contínuan las quejas a pesar de la entrada en vigor del texto legal. Precisamente las detenciones en frente de la catedral se produjeron en el transcurso de una manifestación en contra de esta medida. La concentración había sido convocada por la asociación "No toque mi constitución" y reunió delante de la catedral, a casi más periodistas y turistas que manifestantes. La asociación convocante aseguró que había solicitado los permisos necesarios, pero que la Prefectura se los había denegado e invocó para ello la entrada en vigor de la ley. Multas y cursillos La prohibición del velo integral que cubra todo el rostro en cualquier espacio público, incluida la calle, en virtud de una ley que impone multas y cursillos de ciudadanía para las infractoras, y penas de cárcel para quienes les obliguen a llevarlo. La ley adoptada definitivamente el pasado mes de octubre sin apenas oposición parlamentaria, pero tras un debate ampliamente mediatizado, había fijado un periodo de seis meses antes del comienzo de la aplicación de las sanciones. Formalmente su objetivo es impedir que cualquier persona vaya con el rostro escondido en los espacios públicos -la calle, pero también edificios administrativos, comercios, restaurantes, salas de espectáculos, centros escolares o al volante de un vehículo-, pero la voluntad del legislador era proscribir el burka y el niqab. Llevar esas vestimentas podrá ser objeto de una multa de 150 euros y/o un curso de ciudadanía, pero sobre todo la idea es castigar mucho más severamente (con penas de cárcel de hasta dos años y multas de 60.000 euros) a quien obligue a una mujer a ponérselas.