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TOROS

Quito premia con un rabo histórico a Enrique Ponce

Por Almudena HernándezTiempo de lectura1 min
Espectáculos02-12-2010

La afición española se hace eco de la temporada taurina americana, donde Enrique Ponce está llenando su esportón y el de la historia del toreo. El valenciano cortó los máximos trofeos -dos orejas y rabo- a un toro de Huagrahuasi-Triana en Quito (Ecuador). Este premio no se concedía desde hace 31 años, cuando otro español, Pedro Moya Niño de la Capea obtuvo el mismo resultado.

Parece que el maestro Enrique Ponce sigue sentando cátedra cuando muchos llevan tiempo augurando su declive en los ruedos. Esa es la sensación que ha quedado en no pocos de los aficionados ecuatorianos que acudieron el 30 de noviembre al festejo que se celebró en el coso Iñaquito de Quito. Esta vez la lección ha sido con una faena de peso a un astado de Huagrahuasi-Triana llamado, contradictoriamente, Cochambroso, y lidiado en segundo lugar. El toreo del valenciano conectó tanto con el tendido que llegó a pedirse el indulto del astado, alargándose una faena que había comenzado con buen son desde los primeros lances de capa. Finalmente la presidencia ordenó que se premiase al toro con una vuelta al ruedo. Enrique Ponce lo mimó ante el picador, para dar paso a los delantales y las chicuelinas. Luego, en esa faena histórica, el torero de Chiva hizo ver a la concurrencia su sabiduría técnica a pesar de los ciertos defectos que tenía el de Huagrahuasi-Triana. El animal, según dejó ver el maestro valenciano, mostraba mejores cualidades por el pitón izquierdo. Naturales, adornos con la rodilla flexionada y otros alardes toreros le sirvieron para coronar un triunfo que ha pasado a la historia de los toros y a las hemerotecas. Para ese 30 de noviembre se anunciaba en Quito, dentro de la Feria de Jesús del Gran Poder, una terna compuesta por Enrique Ponce, José Antonio Morante de la Puebla, quien llegó a escuchar pitos, y el quiteño Bolívar Granizo Rodríguez Curro Rodríguez, que tomó la alternativa. Se da la circunstancia de que este serial taurino cumple asimismo 50 años en la presente edición, por lo que la gesta de Ponce toma una mayor relevancia.