SEGURIDAD VIAL
Tráfico lanza una campaña para reducir las distracciones mientras se conduce
Por May Mc'Causland
2 min
Sociedad09-11-2010
El teléfono, fumar y el navegadaor son las tres principales distracciones que provocan los accidentes de tráfico en las carreteras españolas. Es por ello, que las autoridades han puesto en marcha la campaña Al volante no estés para nadie y seguir de cerca las infracciones y los posibles accidentes de tráfico en España.
El manejo de la concentración en los conductores es completamente necesario para evitar ciertos incidentes en las carreteras españolas. En lo que va de 2010, se han producido 1.295 accidentes mortales, en los que la distracción ha estado presente en 512, causando 581 fallecidos y 528 heridos. Es así que teniendo en cuenta las pertinencias de conducir bajo los efectos destructivos del entretenimiento, se ha puesto en marcha una nueva campaña de vigilancia en las carreteras. Los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil intensificarán en la semana los controles sobre el uso del teléfono móvil o el navegador, como parte de una campaña de la Dirección General de Tráfico (DGT) para concienciar a los conductores de los riesgos de distraerse al volante, y que esta nueva campaña no sea vista como un proyecto más a seguir sino como una cultura que la gente adopte. Es así que uno de los primeros comunicados de Tráfico advierte: "acciones tan sencillas y habituales como marcar un número de teléfono, responder a una llamada telefónica, manipular el navegador, encender un cigarrillo o ajustar la radio o el reproductor de CD pueden convertirse en letales, cuando se realizan conduciendo". Estas actitudes están altamente prohibidas por la seguridad que todo ser humano se merece, añade Tráfico. Específicamente, según varios estudios, el uso telefónico móvil mientras se conduce es "un factor que multiplica por cuatro el riesgo de sufrir un accidente y su riesgo puede ser equiparable a la conducción por exceso de alcohol". Así, "tras un minuto y medio de hablar por el móvil (incluso con manos libres) el conductor no percibe el 40 por ciento de las señales, su velocidad media baja un 12 por ciento, el ritmo cardiaco se acelera bruscamente durante la llamada y se tarda más en reaccionar". Unas situaciones que deberían ser esporádicas y fraccionadas.





