LIBERADOS SINDICALES
El PP exige el número de liberados y los sindicatos lo interpretan como una amenaza
Por J. F. Lamta
3 min
Economía16-09-2010
Desde que la presidenta de Madrid abriera una nueva "caja de truenos" en el debate diario de la crisis, con la huelga general a la vuelta de la esquina, han sido muchas las reacciones. Mientras que desde el Partido Popular la mayoría de declaraciones ha sido a su favor, los líderes sindicales lo han interpretado como una amenaza contra su formación.
La portavoz parlamentaria del PP, Soraya Saéz de Santamaría denunció el oscurantismo sindical, puesto que tanto la Unión General de Trabajadores como Comisiones Obreras, se han negado siempre a hacer públicas las cifras de "liberados", es decir, de empresarios que cobran, ya sean del presupuesto en el caso de las empresas públicas o de las nóminas, en el caso de las empresas privadas, exclusivamente por la labor sindical, lo que ha llevado a los dirigentes populares a sospechar que son demasiados los dirigentes "liberados". Para Saenz de Santamaría hay una clara "falta de transparencia", la dirigente popular recordó que con la crisis "todos tenemos que apretarnos el cinturón, incluídos los sindicatos". Otro dirigente destacado del PP en respaldar a Aguirre fue el diputado Esteban González Pons, que recordó que los diputados están desvelando su patrimonio y dónde trabajan, "los sindicatos deberían contar a los españoles cuántos liberados sindicales está viviendo del dinero público" y apoyó las peticiones de que se sepa el número exacto: "lo más importante en este momento es tener transparencia" y criticó que el Gobierno se ha negado "más de cien veces" a responder cuántos liberados hay en la administración. En contra Gobierno, sindicatos, IU y Ciutadans El Gobierno central criticó duramente a la presidenta de Madrid, en especial el todavía ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, para el que lo único que pretende la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre es "aprovechar electoralmente" el tema de los liberados. Corbacho ha señalado que "lo que hay que hacer es cumplir la ley" y cualquier debate que la presidenta autonómica quiere desarrollar sobre esta cuestión debe hacerse "en un clima de "más rigor y responsabilidad". El coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara insultó a la presidenta, una vez conocida su propuesta, calificándola de "bruja averías" por sacar el tema de los liberados. "Cada vez que abre la boca organiza una grande. Es la bruja averías". Lara ha señalado que los liberados sindicales parece que son "el gran problema ahora, en el momento en el que la clase trabajadora ha recibido el mayor ataque". Para el líder de IU los sindicatos son el único elemento de defensa que queda". Para el partido que lidera Albert Rivera, CIutadans, el anuncio "no resulta el más apropiado" en vísperas de una huelga general, salvo "si esconde realmente un afán de protagonizar la actualidad política nacional frente a la inacción del Gobierno central e incluso de la de su propio partido, el PP". El líder de Comisiones Obreras, Fernández Toxo, aseguró que la propuesta de Aguirre "acosaba a los sindicatos" y añadió "a lo mejor, de una operación de propaganda para justificar esa dinámica de acoso a la acción de los sindicatos en el ámbito de las empresas". La CEOE calma los ánimos Todos esperaban esta semana con interés la actitud de la CEOE ante el tema de los liberados. El día 15 a través de uno de sus portavoces, Lacasa, intervino para distanciarse de la propuesta de Aguirre pero - eso sí - facilitar el número de "liberados" en empresas privadas (dato que las centrales sindicales se negaban a dar). Según la CEOE son 4.736 trabajadores que no trabajan por dedicarse a labores sindicales. Una cifra, según muchos, inferior a lo que desde el entorno de Aguirre se decía, aunque otras voces apuntan a que el "grosso" de los liberados está en la empresa pública. La presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, ya señaló el problema de los liberados en una entrevista a la cadena SER en 2008 en la que criticaba "los liberados de los hospitales de Madrid no se dedican a otra cosa que a insultarme a mí o al consejero cuando nos acercamos y nada más".





