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MUNDOBASKET 2010

Teodosic devuelve a España a la cruda realidad

Por David del OlmoTiempo de lectura3 min
Deportes09-09-2010

El combinado español cayó estrepitosamente ante un rival ya conocido, al que los hombres de Sergio Scariolo superaron con contundencia en el pasado europeo. Sin embargo, el mal juego de la selección, y el gran día de los serbios apearon a España del sueño de repetir la hazaña del 2006.

Serbia 92-España 89 Las malas sensaciones mostradas por la selección española de baloncesto a lo largo de la primera fase del Campeonato del Mundo de Turquía quedaron refrendadas en su compromiso más importante, el de cuartos de final. España tenía ante sí el reto de luchar por las medallas o quedarse el resto de la semana disputando los encuentros que nadie quiere con el quinto puesto como máxima aspiración. Y no brilló ante la talentosa Serbia, pese a que entró en los últimos 25 segundos con empate en el marcador. Y ahí emergió el genio Milos Teodosic para anotar un triple desde ocho metros y darle el triunfo a su equipo eliminando a España de la forma más cruel. La selección española volvió a ofrecer un baloncesto muy por debajo de su probado nivel, permitiendo que su rival marcara el ritmo de juego y yendo siempre a remolque en el marcador. En el primer periodo los jóvenes pupilos de Dusan Ivkovic, de la mano del nuevo jugador del Caja Laboral, Nemanja Bjelika (11 puntos) y del madridista Novica Velickovic (10 en esos diez minutos iniciales), los serbios acabaron mandando por cuatro puntos (27-23). Por España, Juan Carlos Navarro ya acumulaba 13 puntos, pero las pérdidas de balón eran una constante que lastraba su juego y le impedía encontrar el ritmo adecuado. En el segundo periodo la tónica fue la misma, con los serbios coqueteando con rentas que ya se acercaban a los ocho puntos. Apareció en escena el pívot NBA Nenad Krstic, curiosamente ausente en el primer periodo, acaparando protagonismo, aunque sin apenas producción de cara al marcador mientras Fran Vázquez estuvo en pista (de nuevo, poco tiempo a tenor de sus prestaciones). Pero si Krstic no fue tan decisivo como se esperaba, sí lo fueron el versátil ala-pívot Dusko Savanovic (tampoco había jugado en el primer periodo y en el tiempo que actuó fue un quebradero de cabeza para sus defensores por su lanzamiento de perímetro y su velocidad de movimientos) y el magnífico alero Marko Keselj (5 de 6 de triples para un jugador de 2,06 y 22 años que dará mucho de qué hablar). Y así, con un base dirigiendo (uno de los males de la selección española en el Mundial) los movimientos de los grandes jugadores serbios, el equipo español vio cómo la diferencia crecía hasta el 49-41 del descanso. En la reanudación llegó el único parcial que ganaron los de Scariolo. Tres tiros libres de Rudy Fernández (grandes números en todo el campeonato, pero…) y cinco puntos (entre ellos, su cuarto triple del partido) de Jorge Garbajosa suponían el 49-49 en apenas minuto y medio. Incluso dominó el marcador, pero tres faltas consecutivas en ataque (dos de ellas de Vázquez en el bloqueo) le devolvieron la iniciativa a los serbios al final del periodo (67-64). Y en el último, Savanovic y Kelelj colocaban el 72-64 nada más comenzar. Y es que España ha sufrido para defender a aleros altos y ala-pívots con movilidad en Turquía, algo que sabía muy bien Ivkovic, que aprovechó la ocasión para atacar a los españoles en sus puntos débiles. España, a base de casta y con la inspiración de Navarro (su triple, respondiendo al de Keselj, suponía el 89-87), entraba en el partido en el último minuto (Gasol empataba a 89). Fue nadar para morir en la orilla. La jugada definitiva tuvo al genial base del Olympiakos, Teodosic, como protagonista. El reloj marcaba 25 segundos y 8 centésimas, la posesión correspondía a Serbia. Y su base agotó la posesión hasta que, a falta de 3 segundos, con Garbajosa frente a él, lanzó un triple frontal desde ocho metros que colocó el 92-89 definitivo. España ni siquiera alcanzó a intentar un tiro a la desesperada tras el consiguiente tiempo muerto. Navarro (máximo anotador del choque con 27 puntos) sacó de banda y Garbajosa perdió la pelota. Pero el sueño español se había acabado mucho antes.