MÁS DE UN 10%
Disminuye el número de divorcios y de separaciones
Por Marta Sanz
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Sociedad07-09-2010
El Instituto Nacional de Estadística ha difundido este lunes las cifras que tratan las disoluciones de matrimonios en el 2009. El año pasado, un total de 98.359 enlaces acabaron en divorcio, 7.680 en separación y 127 en nulidad, lo que supone un descenso del 10,6%, 12,3% y 10,6% respectivamente. En más de la mitad de las disoluciones se impuso una pensión alimenticia, y en casi nueve caso de cada diez, esta pensión fue asumida por el marido. Concretamente, el estudio realizado por el Instituto afirma que en el 53,6% de los casos de ruptura había hijos menores de edad, y la pensión se asigno el 57,5% de los casos. En el 88,7% de estos casos, fue el padre el que asumió estos cargos. Sin embargo, la custodia de los niños en la mayoría de los casos (84%) fue otorgada a la madre. LA custodia compartida se asignó en el 9,7% de los casos, un 5,6% al padre y se otorgó a otros (instituciones u otros familiares) en un 0,7% de los casos.
En total, el 2009 se cerró con 106.166 disoluciones matrimoniales, un 10,7% menos que el año anterior. De estas, 158 fueron de matrimonios homosexuales, de los que 87 fueron rupturas entre hombres y 71 entre mujeres. En cuanto a la presentación de la demanda, en el 45,5% fue presentada por ambos cónyuges, en el 30,1 por las esposa y en el 24,4% por el marido. En este sentido, el INE destaca que el 64,6% de estas rupturas fue de mutuo acuerdo, frente al 63,7% registrado el año anterior. La duración media de los matrimonios disueltos fue de 15,6 años; los acabados en divorcio, contaban unos 15,3 años de antigüedad, los terminados en separación rondaban los 19 y los anulados, unos 6,5 años. Respecto a la duración de los procedimientos, un 70% de los casos se resolvió en menos de 6 meses, y un 8,5% se demoró más de un año. La edad media de las parejas que acabaron en ruptura estaba entre los 40 y los 49 años, tanto en hombres como en mujeres, y el 87,2% de las disoluciones matrimoniales tuvo lugar entre cónyuges de nacionalidad española, mientras que en el 8,4% de las mismas uno de los cónyuges fue extranjero y en el 4,4% de los casos ambos cónyuges fueron extranjeros. En cuanto a la distribución geográfica, Melilla es la comunidad autónoma que más disoluciones registró el año pasado en valores relativos, con una media de 3,04 rupturas por cada mil habitantes. Le siguen Canarias y Asturias. Las tres regiones españolas en las que, en términos relativos, se registraron menos rupturas matrimoniales, fueron Castilla La Mancha, Extremadura y Castilla y León.





