Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

BALCANES

Los nacionalismos catalán y vasco apoyan la independencia kosovar

Por Marta SanzTiempo de lectura3 min
Internacional23-07-2010

Después de que el pasado jueves la Corte Internacional de Justicia de La Haya sentenciara que la declaración unilateral de independencia de la antigua región serbia “no violó ninguna ley aplicable del Derecho Internacional”, se contestó una pregunta que mantenía en vilo la situación internacional. Inmediatamente después, se recordó que el dictamen del tribunal no es vinculante, ni obliga a reconocer a Kosovo a los países que se resisten a hacerlo: Rusia, China o España son algunos de los que han decidido no mostrarse conformes. La declaración de La Haya ha respondido únicamente a la cuestión de si tiene o no cabida en la legislación internacional una declaración de independencia como la que hicieron los dirigentes kosovares.

En nuestro país la noticia no podía pasar desapercibida para los partidos nacionalistas. Entre los catalanes, el partido de Artur Mas ha felicitado al pueblo kosovar, y considera que esta ha sido una sentencia lógica. Además, insta al Gobierno español a “reconocer definitivamente al nuevo Estado europeo". Aunque Carles Llorens, puntualizó que "las situaciones de Kosovo y Cataluña son completamente distintas ya que parten de contextos diferentes". Esto mismo ha ratificado el presidente de la Generalitat, Jose Montilla, señalando que Kosovo y Cataluña tienen muy poco en común. "La situación trágica vivida en los Balcanes, la confrontación, la guerra civil y la existencia de un régimen opresivo como la Serbia de Milosevic no tiene nada que ver con la Cataluña y la España de 2010". El líder del PSC considera que no se pueden establecer similitudes entre ambas realidades, "a pesar de que a algunos les pueda interesar". Por su parte, Esquerra Republicana, a través de su eurodiputado, Oriol Junqueras, se mostró "satisfecho de que la democracia haya vencido". ERC se propone presentar una propuesta no de ley pidiendo el reconocimiento con todos sus efectos de la República de Kosovo. Junqueras añadió que "cualquier proceso democrático permite analogías con otro proceso", manifestando su deseo de que "la ola de libertad también llegará a Cataluña". En cuanto al Gobierno central, en una primera valoración, expresó a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que España seguirá sin reconocer la independencia de la región balcánica. Aunque no comparten la decisión de La Haya y mantendrán esta postura, afirman que respetarán el resultado, así como ha declarado el Partido Popular. “La independencia de Kosovo, aunque el Tribunal Internacional de Justicia considere que es legal, es un error grave desde el punto de vista histórico, un disparate desde la perspectiva jurídica y es perfectamente contestable", señaló el portavoz de Exteriores del PP, Gustavo de Arístegui, añadiendo que esperan que los nacionalistas radicales no “vean en esto un posible ejemplo para ser emulado”. El portavoz del Partido Nacionalista Vasco en la Comisión Mixta para la Unión Europea, Iñaki Anasagasti, ha declarado que esta decisión del CIJ no hace si no confirmar que la postura que España ha mantenido hasta ahora sobre este tema es "incomprensible y más propia del franquismo" que de un sistema democrático, y le ha pedido al Gobierno que deje de "meter miedo" a Cataluña y Euskadi. Además, ha arremetido contra el ministro de Exteriores, al que acusa de tener “mucha querencia sobre Serbia”. Anasagasti ha apostillado que los nacionalistas vascos van a continuar reclamando en las Cortes Generales en su derecho de la voluntad popular "por encima de cualquier otra consideración". Sin embargo, desde la política internacional también han encontrado voces que no ven en la resolución de Kosovo similitud alguna con los nacionalismos latentes en España. Estados Unidos ha negado que la sentencia del CIJ sea aplicable a otras regiones de Europa. El portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Philip Crowley, negó que el dictamen sea adaptable "a ninguna otra situación" al ser preguntado si esta decisión no podría dar alas a otros movimientos secesionistas como los existentes en País Vasco o Cataluña. Además, ha hecho un llamamiento para que los países que aún no han admitido la independencia kosovar, lo hagan.