ORIENTE PRÓXIMO
La Comunidad Internacional reacciona ante el belicismo desatado en Oriente Próximo
Por Pablo Fernández
2 min
Internacional20-05-2001
El conflicto entre Israel y Palestina vive uno de los momentos más tensos de los últimos años. La situación de guerra no declarada en la zona ha empezado a preocupar a Europa y Estados Unidos. George W. Bush, presidente de EE.UU., ha pedido calma y diálogo. Javier Solana, alto representante de la Política Exterior y Seguridad Común de la Unión Europea, visita la región desde el domingo, en representación de la UE.
La Comunidad Internacional ha reaccionado tarde ante el incremento de la violencia que vive Oriente Próximo. Israel y Palestina están enzarzados en una espiral de ataques frontales entre ellos y las grandes potencias occidentales quieren poner fin a la situación antes de que vaya a más. Si los ataques de Israel contra el pueblo palestino no cesan, es muy probable que los países árabes se alíen para luchar contra el Estado que dirige Ariel Sharon. De momento, Egipto, Siria, Arabia Saudí, Jordania, Marruecos, Túnez, Yemen y Bahrein han suspendido los contactos políticos con Israel. George W. Bush ha mostrado su preocupación por lo que ocurre en Oriente Próximo. Para Bush es necesario acabar con la violencia y "abrir el diálogo para permitir un arreglo político". En principio, esta actitud de Estados Unidos puede parecer intrascendente, pero tiene una gran importancia. Implica que el Gobierno de Bush dedicará una atención especial a un conflicto que para los republicanos tenía hasta ahora una importancia secundaria. "Vamos a trabajar para aportar la paz a esta parte importante de la región", aseguró Bush. El responsable de Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, ha pedido también diálogo entre los líderes palestinos e israelíes. Solana, que está de gira por la zona, trata de convencer a Yasir Arafat, presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y Ariel Sharon, primer ministro de Israel, para que lleguen a un acuerdo. Es muy difícil encontrar atisbos de entendimiento en las declaraciones y gestos de los líderes de ambas comunidades. Sin embargo, hay algún hueco para la esperanza. Yasir Arafat pidió el pasado miércoles la celebración de una reunión con los responsables israelíes para conseguir el alto el fuego. Además, el ministro israelí de Asuntos Exteriores, Simon Peres, propuso un compromiso por el que Israel detendría la construcción de nuevas colonias en los territorios ocupados.





