REINO UNIDO
Cameron culpa al anterior Gobierno de un déficit mal calculado
Por Miguel Martorell
1 min
Internacional07-06-2010
'Me temo que no hay dinero'. Lo que hace unas semanas no era más que una broma entre el anterior secretario del Tesoro (Liam Byrne) y su predecesor (el hoy relevado David Laws) se ha convertido en una dramática realidad para Reino Unido. Si el domingo advertía de que su Gobierno deberá realizar recortes de gasto "dolorosos", este lunes David Cameron ha dejado claro que, con el déficit actual, el modo de vida británico se verá afectado "durante años".
El pasado domingo, en una entrevista publicada por un semanal británico, el primer ministro David Cameron advertía de que su Gobierno prepara recortes "dolorosos" en el gasto público para atajar el déficit público, que roza el 13 por ciento del Producto Interior Bruto. "Cruzar los dedos y esperar a que haya un crecimiento económico y confiar en que la deuda desaparezca no es una respuesta", sentenciaba el premier, que a finales de este mes presentará unos presupuestos anuales con toda una serie de recortes de calado. Aunque se desconoce dónde se realizarán los recortes, en esa entrevista Cameron ya daba unas pistas: "las enormes facturas en concepto de bienestar" que paga el Estado y "la burocracia que se ha creado en la última década", es decir, el funcionariado británico. "Hace falta afrontar las áreas donde hemos vivido más allá de nuestras posibilidades", indicó Cameron. Las palabras del primer ministro este lunes, durante una rueda de prensa a las afueras de Londres, han ido por el mismo camino, aunque endureciendo el tono hacia sus antecesores, el Gobierno laborista de Gordon Brown. El premier ha afirmado que el déficit público está "peor" de lo que se esperaban, por culpa de un Ejecutivo que ha vivido "por encima de sus posibilidades" y que ha gastado de manera "excesiva" (el déficit se calcula que asciende a 177,8 millones de euros). "Basándonos en los cálculos del último Gobierno, se prevé que en cinco años el interés que estaremos pagando por nuestra deuda ronde los 70.000 millones de libras (84.000 millones de euros)". "Es una cantidad simplemente asombrosa", ha advertido Cameron, que ha cerrado su discurso recordando el ejemplo de Grecia como "una advertencia de lo que ocurre a los países que pierden credibilidad, o cuyos gobiernos pretenden que las decisiones difíciles pueden ser evitadas, de alguna manera".





