CICLISMO
Sastre se queda sin opciones en el Giro tras un inicio accidentado
Por LaSemana.es
6 min
Deportes16-05-2010
El kazajo Alexander Vinokourov se mostró como el más fuerte en la primera semana del Giro de Italia y retiene un liderato al que pocos parecen capaces de hacer frente. Sólo el australiano Cadel Evans ha logrado inquietar al de Astana, mientras que de los españoles el más entonado es David Arroyo, principal baza nacional para el triunfo. Carlos Sastre, la gran esperanza patria, tuvo una semana para olvidar, con caídas y bajo rendimiento, y queda muy alejado de los primeros, ya sin opciones a la victoria.
El británico Bradley Wiggins (Sky) vistió el primer maillot rosa del Giro de Italia, al vencer en una contrarreloj individual de 8,4 kilómetros disputada por tierras holandesas. Con un tiempo de 10’18”, acabó por delante de Brent Bookwalter y Cadel Evans, ambos del equipo BMC. La primera etapa de este Giro 2010 discurrió por tierras lejanas a las italianas, en Holanda. Al doble campeón olímpico en dos pruebas de ciclismo en pista, le vino como anillo al dedo esta corta y técnica contrarreloj, con un circuito corto y muy técnico en el que los ciclistas tuvieron que explotar sus cualidades de principio a fin. En tanto, Evans se postuló como uno de los principales favoritos para disputar el triunfo, y demostró su buen hacer en cualquier tipo de disciplina. La principal baza española para hacerse con la victoria final, Carlos Sastre (Cervélo), fue 42º, con un tiempo de 10’43”. El estadounidense Tyler Farrar (Garmin) se hizo con la victoria en la segunda etapa, de 210 kilómetros, que transcurrió desde Amsterdam hasta Utrech, en un final que se disputó al sprint. A pesar del intento de una escapada inicial, que se mantuvo durante 185 kilómetros, todo se decidió en los últimos metros. La carrera estuvo desgraciadamente marcada por las caídas, debido a las estrecheces y a la mala pavimentación del asfalto de la carretera en muchos momentos de esta segunda etapa. En una de esas montoneras, el líder de la general y vencedor de la primera etapa, Wiggins, se fue al suelo y no pudo llegar con el grupeto principal, por lo que perdió el liderato. El que salió más beneficiado después de todas estas numerosas caídas fue Evans, que logró enfundarse el jersey de líder. El vencedor, Farrel, se coloca segundo. Por su parte, el kazajo Alexander Vinokourov (Astana) avanza posiciones y ocupa ya el tercer puesto de la general. Carlos Sastre también se vio envuelto en uno de los percances que se dieron al final de la carrera y perdió 37 segundos. El belga Wouter Weylandt (Quick Step) se adjudicó la tercera etapa, disputada entre las localidades holandesas de Amsterdam y Middelburg sobre 224 kilómetros. El protagonismo esta vez recayó en el viento y, nuevamente, en las caídas, siendo el más beneficiado el kazajo Vinokourov, que se alzó al liderato. Sastre se vio también involucrado en los percances, de los que no se escapó tampoco Evans. El Astana supo estar atento durante todo el día a las condiciones climatológicas. Tiraron cuando el viento sopló más fuerte y dejaron rivales atrás. Y una caída a falta de poco más de diez kilómetros trastocó principalmente a Wiggins, Evans, Sastre y Damiano Cunego. Por delante, con el Columbia trabajando para el alemán Andre Greipel, el más rápido y fuerte fue finalmente el belga Weylandt, que pudo en la línea de llegada con el australiano Graeme Brown y con el alemán Robert Forster. En la contrarreloj por equipos de la cuarta etapa, el Liquigas dio la sorpresa en el recorrido de 33 kilómetros entre Savigliano y Cuneo, pues efectuó un doble golpe al hacerse con el triunfo parcial y situar muy bien en la general a Vincenzo Nibali, nueva maglia rosa, e Ivan Basso. La formación italiana se llevó el triunfo con un gran tiempo de 36’37”, pese a no tener tantos especialistas contra el crono como otros equipos. Entre los damnificados, el principal fue el BMC Racing de Evans, que cedió demasiado tiempo, mientras que el Cervélo de Carlos Sastre salvó con nota la jornada. A 13 segundos de la formación verde quedó el Sky de Wiggins, y a 21 el HTC-Columbia, que cumplió más o menos las expectativas, lo contrario que los teóricos favoritos, el Garmin-Transitions, que esperaba colocar en lo más alto de la general al escocés David Millar, pero que no estuvo a la altura. Sastre quedaba en la general a más de dos minutos de Nibali y Basso, mientras que Vinokourov cedia escasos segundos por problemas con sus compañeros en el tramo final. Nibali pudo conservar el liderato en las siguientes etapas. La quinta, que ganó el francés Jerome Pineau (Quick Step), se disputó entre las localidades de Novara y Novi Ligure, sobre 162 kilómetros. El vencedor fue el más rápido en un agónico sprint junto a Yukiya Arashiro (Bbox) y Julien Fouchard (Cofidis), sus dos compañeros de escapada, con el pelotón a escasos metros y cerca de abortar su fuga, producida al inicio de la jornada. De esta forma, la formación belga conseguía su segundo triunfo de etapa tras la de Wouter Weylandt en la tercera. En la general apenas hubo variaciones. Como tampoco las hubo en la sexta etapa, disputada entre las localidades de Fidenza y Marina di Carrara sobre 172 kilómetros. El australiano Matthew Lloyd (Omega Pharma-Lotto) se impuso en una escapada que inició junto al suizo Rubens Bertogliati (Androni Diquigiovanni), al que dejó en el último puerto de la jornada aventajándole en poco más de un minuto, lo mismo que al pelotón de los favoritos, nuevamente sorprendido por una fuga tempranera. Los favoritos se destapan La emoción llegó con la séptima etapa. Evans fue el más rápido en el recorrido disputado entre las localidades de Carrara y Montalcino sobre 222 kilómetros, mientras que Vinokourov le arrebató la maglia rosa a Nibali. El actual campeón mundial en ruta se proclamó vencedor de una de las etapas más espectaculares vividas en los últimos años en el Giro de Italia, tras imponerse en línea de meta a Vinokourov, a los italianos Cunego y Marco Pinotti, y al español David Arroyo (Caisse d'Epargne). Dos puertos de tercera categoría y uno de segunda, además de caminos de tierra y la lluvia, aumentaron la espectacularidad. La carrera se rompió con la caída de Carlos Sastre que involucró a Nibali e Iván Basso. Vinokourov, Cúnego y Evans impusieron un ritmo fuerte y se marcharon con la intención de coger ventaja y ganar la etapa. Ahí, el kazajo y el australiano demostraron su fortaleza, con victoria para el segundo, mientras que David Arroyo fue quinto y se metió en la lucha por el título. La primera etapa de gran montaña fue la octava, disputada hoy entre las localidades de Chianciano Terme y el Terminillo sobre 189 kilómetros. Chris Sorensen (Saxo Bank) fue el vencedor, en tanto que Vinokourov mantenía el liderato. El danés se proclamó vencedor tras ser el único superviviente de una escapada de 17 corredores. El ciclista de Saxo Bank fue el primero en alcanzar la cima del Terminillo, mientras que por detrás las diferencias se mantuvieron entre los favoritos por la general. Scarponi y Cunego intentaron poner algo de picante en los últimos kilómetros de subida, pero las fuerzas estaban muy justas y no hubo diferencias reseñables. El que definitivamente dijo adiós a la clasificación general fue Carlos Sastre, que no pudo seguir el ritmo de los mejores en las rampas más duras del puerto italiano y dejó que su compañero Xavi Tondo continuase en cabeza e incluso que intentase cazar al danés. Abandonó, además, Alessandro Petacchi (Lampre), debido a una bronquitis asmática provocada por una fuerte tos que le ha impedido dormir y descansar en condiciones en los últimos días.





