PRIMERA DIVISIÓN
Valladolid, Tenerife y Xerez descienden a Segunda
Por Fernando Cruz
3 min
Deportes16-05-2010
Cinco equipos afrontaban la última jornada liguera con la ilusión de continuar una temporada más en Primera División. Sin embargo, tan sólo el Racing de Santander y el Málaga consiguieron salvarse tras jugarse la vida a un partido decisivo. Tenerife, Valladolid y Xerez, los tres equipos que más tiempo ocuparon posiciones de descenso, no hicieron los deberes y bajan a la dura y competitiva Segunda División.
Los cinco conjuntos condenados a la zona baja de la tabla afrontaban con esperanza una última jornada en la que pudieran sacar sus partidos para conseguir la permanencia. Pero no todos lo tuvieron igual de fácil. El Valladolid, tras realizar una campaña mediocre, confiaba en su nuevo técnico, Javier Clemente, para sacar a domicilio el partido más importante de la temporada ante el Barcelona. Sin embargo, el conjunto azulgrana le endosó un 4–0 para enviarlos a la categoría de plata y destapar todas las vergüenzas blanquiazules: falta de actitud competitiva, fragilidad defensiva y escasa pólvora en ataque. Al igual que el Valladolid, Tenerife y Xerez regresan a la Liga en la que la pasada temporada fueron primero y segundo respectivamente. El conjunto tinerfeño, un clásico de Primera al que le costó varias temporadas volver a ascender para codearse con los grandes, luchó durante toda la competición para no volver al infierno de Segunda. En la recta final de campaña, guiados por un excepcional Juan Francisco Martínez, Nino, dieron más de una sorpresa. Pero los malos resultados fuera de su feudo (tan sólo seis puntos logrados) han precipitado su regreso a Segunda. El Xerez, colista durante toda la temporada, tampoco ha podido evitar su descenso. A pesar de haber jugado su primera temporada en lo más alto y comenzarla con mal pie, la actitud positiva de los jugadores ha hecho que los andaluces llegasen a la última jornada con opciones de salvarse. Tras una horrible primera vuelta, el club decidió sustituir a Cuco Ziganga, con quien había conseguido el ascenso, para presentar a Néstor Raúl Gorosito como nuevo entrenador. El cambió surtió efecto en un equipo desmoralizado y muy alejado de las posiciones de salvación. En la segunda vuelta lograron 26 de sus 34 puntos, pero aún así se quedaron a las puertas de la salvación. Pese a ello, la afición xerezana reconoció entre aplausos la entrega y esfuerzo que ha puesto su equipo en la recta final por intentar mantenerse en Primera. La otra cara de la moneda la han mostrado el Racing y Málaga, ciudades en las que se celebrará un sufrida permanencia. Los cántabros, único equipo en posiciones peligrosas que consiguió ganar en la última jornada, agradecieron el favor a un Sporting de Gijón que no se jugaba nada, pues se había salvado en la jornada anterior. El Racing ha completado una de sus peores campañas como equipo de Primera. Y eso que al inicio del año se presentaron como posible equipo revelación. Pero los de Miguel Ángel Portugal se relajaron en las últimas jornadas y estuvo a punto de cogerles el toro. Mohammed Tchité anotó los dos goles que valen quedarse en Primera y que rompieron una racha de seis jornadas sin ganar y cuatro derrotas seguidas. El otro conjunto que se salvó en la última jornada fue el Málaga, que al igual que el Valladolid afrontaba su encuentro más importante contra un aspirante al título, el Real Madrid de Manuel Pellegrini. Los malagueños mostraron este año una imagen muy diferente a la de la pasada campaña, en la que a punto estuvieron de clasificarse para Europa. Coquetearon siempre con el descenso y sólo lo evitaron en última instancia, porque el Madrid bajó los brazos al ver que se le escapaba la Liga ante el Barcelona y los malagueños lo aprovecharon para sacar un sufrido empate que le vale la salvación. Otros equipos que sufrieron casi hasta el final fueron Sporting y Zaragoza. Los asturianos hallaron premio justo a un año en el que las joyas de su cantera les dieron muchas alegrías, y los maños solucionaron a tiempo los problemas internos, con caros fichajes que no fructificaron y algunos jugadores sin compromiso. La Primera División les espera un año más.





