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FÓRMULA 1

Alonso 'salvó los muebles' en Mónaco

Por Roberto J. MadrigalTiempo de lectura6 min
Deportes16-05-2010

Fernando Alonso consiguió lo más difícil, ganar hasta 18 posiciones, en un Gran Premio de Mónaco durísimo, se cobró nada menos que doce abandonos y hasta cuatro apariciones del safety car, a pesar de una maniobra de Michael Schumacher -luego sancionado- en la última curva. El podio se decidió en la salida, en la que Sebastian Vettel recuperó la segunda posición, a costa de un Robert Kubica que, con todo, cuajó una extraordinaria carrera.

La salida fue limpia, y en ella salieron perjudicados Kubica -tercero- y Nico Rosberg -sexto por detrás de Rubens Barrichello y Michael Schumacher-. Sin embargo, al paso por el túnel, Nico Hulkenberg pisó la parte sucia de la pista, perdió agarre por un fallo en el alerón delantero y destrozó su Williams contra el guardarraíl. Además, el despiste de uno de los mecánicos de McLaren, que no retiró una de las protecciones de los radiadores, hizo que el coche se le recalentara a Jenson Button y rompiese el motor. Alonso, que salió desde el pit lane, aprovechó para calzar inmediatamente el compuesto de neumáticos más duro, que aguantó hasta el final de la carrera. Una vez retirado el coche de seguridad, Alonso comenzó el trabajo más duro, superar a los coches más lentos. En diez vueltas logró pasar a los Hispania, Virgin -pese a que Lucas di Grassi lo retuvo durante tres vueltas- y Lotus, y se quedó por detrás de Lewis Hamilton, a expensas de que las paradas del resto de pilotos le permitieran ganar posiciones. El paso por los garajes, con todo, resultó nefasto para Pedro de la Rosa, que rodaba en novena posición, pero no logró volver a pista -tuvo un problema hidráulico, que dañó primero la caja de cambios y luego la dirección- y se retiró. El otro Sauber, el de Kamui Kobayashi, aguantó en pista y llegó a taponar a Hamilton y el resto de pilotos. Pero el japonés, cuando parecía que podría ayudar a Nico Rosberg a mantenerse por delante del McLaren y los demás favoritos, abandonó. Para cuando se detuvo, Rosberg -que iba segundo- cayó a la octava plaza. Ahora bien, no sería el último susto de la carrera del Principado. Rubens Barrichello, que rodaba décimo, sufrió un problema -posiblemente un pinchazo- y se estrelló en Beau Rivage, pocos metros antes de donde Alonso sufrió su accidente la víspera, en la 31ª vuelta. Así, el safety car entraba por segunda vez, y aún lo hizo una tercera -en la vuelta 43- por precaución, para que los comisarios colocaran en su lugar una tapa de una alcantarilla que se había levantado y ponía en riesgo la integridad de los coches. La carrera se mantenía apretada, pero sin posibilidad de adelantar, salvo en la cola del pelotón. Allí la criba fue absoluta. Los dos Virgin sufrieron roturas casi consecutivas -Timo Glock en la suspensión y Di Grassi en una rueda-, y más tarde Bruno Senna y Heikki Kovalainen se retiraron a la vez -después de entrar en boxes, en la 60ª vuelta-, pero el plato principal se produjo a cuatro vueltas del final: cuando se mostraban las banderas azules para obligar a dejar pasar a Webber, Jarno Trulli trató de aprovechar el hueco que dejó el indio Charun Chandhok, pero se tocó con el Hispania, lo pasó por encima y se estrelló contra el muro. Con la última interrupción, incluso, el ruso Vitaly Petrov entró al garaje para retirarse, pero aún quedaba miga para las dos últimas curvas. El safety car no pasó por la meta, sino se retiró justo antes de la bandera de cuadros, y ahí, quizá por llevar los neumáticos fríos, el Ferrari de Alonso dio un latigazo y Schumacher se lanzó al hueco para ganar la posición. Sin embargo, el adelantamiento no estaba permitido -los adelantamientos, normalmente, están prohibidos hasta pasar la línea de meta- y los comisarios, después de estudiar la acción, optaron por sancionar al káiser: la penalización, de 20 segundos, lo hizo caer hasta la duodécima plaza, con lo que el suizo Sébastien Buemi logró un inesperado punto para Toro Rosso. Con sus dos triunfos consecutivos -en Mónaco, además, fue el primer australiano en lograr la victoria en 51 años, desde que lo hizo Jack Brabham en 1959-, Webber sube hasta el liderato del Mundial, mientras que con el segundo doblete, también consecutivo, Red Bull acapara igualmente el liderato en la clasificación de constructores. Con la última interrupción, incluso, el ruso Vitaly Petrov entró al garaje para retirarse, pero aún quedaba miga para las dos últimas curvas. El safety car no pasó por la meta, sino se retiró justo antes de la bandera de cuadros, y ahí, quizá por llevar los neumáticos fríos, el Ferrari de Alonso dio un latigazo y Schumacher se lanzó al hueco para ganar la posición. Sin embargo, el adelantamiento no estaba permitido -los adelantamientos, normalmente, están prohibidos hasta pasar la línea de meta- y los comisarios, después de estudiar la acción, optaron por no sancionar al káiser: el suizo Sébastien Buemi, por fin con una buena carrera -aunque inmediatamente tras él llegó su compañero, Jaime Alguersuari- se quedó con las ganas de puntuar.

Clasificación del Mundial

tras el G.P. de Mónaco

Pilotos Puntos Constructores Puntos
Mark Webber 78 Red Bull 156
Sebastian Vettel 78 Ferrari 136
Fernando Alonso 75 McLaren 129
Jenson Button 70 Mercedes GP 78
Felipe Massa 61 Renault 65
Lewis Hamilton 59 Force India 30
Robert Kubica 59 Williams 8
Nico Rosberg 56 Toro Rosso 4
Michael Schumacher 22 Sauber 0
Adrian Sutil 20 Lotus 0