SALUD
Sanidad presenta un plan para reducir un 20 por ciento la cantidad de sal
Por Macarena Rodríguez Fernández
3 min
Sociedad13-05-2010
La sal es un elemento químico que se encuentra en la naturaleza y es necesario para el mecanismo del cuerpo humano para producir energía y regular la hidratación. Es un ingrediente que no puede faltar en la preparación de los alimentos de cualquier cocina. Sin embargo, además de agregar sal a las comidas ya preparadas, la consumen también en otros alimentos como el pan, pasando por productos enlatados, congelados y procesados de carnes que muchos contienen altas cantidades de sodio.
Con el objetivo de luchar contra las enfermedades derivadas del consumo excesivo de este elemento, en especial la hipertensión, el Ministerio de Sanidad ha elaborado un plan, en colaboración con la industria alimentaria, la restauración y las comunidades autónomas para reducir el consumo de sal de los españoles hasta en un 20 por ciento durante los próximos cuatro años. Bajo el lema "Menos sal es más salud", el objetivo del ministerio es reducir de 9,8 a 5 gramos la media de sal consumida a diario por cada español, ajuste que "podría evitar cada año 20.000 accidentes cardiovasculares y 30.000 eventos cardíacos", según ha afirmado la ministra, Trinidad Jiménez. No obstante, Jiménez ha subrayado que el Ministerio se plantea como "objetivo realista" la reducción de un 14 por ciento del consumo de sal de aquí a 2014. Todo ello contribuiría a reducir el gasto sanitario, teniendo en cuenta que en la Unión Europea se calcula que estas enfermedades supusieron un coste de 192.000 millones de euros en 2006. Gracias al primer estudio científico que se ha llevado a cabo en España en este campo, realizado en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid, se ha conocido que los españoles ingieren una media de 9,8 gramos de sal por persona al día, casi el doble de lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera recomendable. Para ello se analizó la orina durante 24 horas en un universo de 406 personas entre 18 y 60 años, seleccionadas estadísticamente en 15 provincias españolas, en zonas urbanas y rurales (Albacete, Barcelona, Cáceres, Cádiz, Logroño, Lugo, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, Salamanca, Santa Cruz de Tenerife, Soria, Vizcaya y Zaragoza). Se ha podido saber también que el 87 por ciento de la población ingiere más de cinco gramos de sal al día. Asimismo, se analizaron, en una investigación realizada en colaboración con la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), más de 1.200 muestras correspondientes a las diferentes categorías de alimentos que componen la dieta habitual de los españoles para conocer su contenido en sal, incluyendo marcas de distribución. El resultado es que sólo el 20 por ciento de la sal es añadida por el consumidor, con un salero o durante el cocinado, mientras que el 75 por ciento es lo que se conoce como sal oculta, y está en los alimentos procesados o consumidos fuera del hogar, y sobre los cuales el ciudadano tiene poca capacidad de actuación. Por ello, la ministra ha subrayado la importancia del acuerdo con la industria para rebajar su contenido en los alimentos procesados, tales como embutidos, elaborados lácteos o bollería. El presidente de la AESAN, Roberto Sabrido, ha recordado que con el sector de la panadería se ha logrado, en cuatro años, superar los objetivos previstos al lograr una reducción sustanciosa de la sal contenida en el pan en un 26,4 por ciento. Un éxito que ha calificado de "importante", dada la relevancia que tiene el pan para la dieta diaria y su alto aporte de sodio. Esta iniciativa, además, se ha hecho sin que la población perciba dicha reducción en el paladar, con lo que se ha logrado adaptar el gusto, algo determinante para lograr una adaptación paulatina a comidas menos saladas, en opinión del experto.





