REINO UNIDO
Brown convoca para el 6 de mayo unas elecciones de máxima igualdad
Por Alejandro G. Nieto. LONDRES
3 min
Internacional06-04-2010
El próximo 6 de mayo los británicos decidirán quién será el inquilino de Downing Street, residencia del primer ministro, durante los próximos cinco años. Gordon Brown, siguiendo el protocolo, ha solicitado permiso a la Reina para disolver el Parlamento y emplazar las elecciones para esa fecha, coincidiendo con los comicios municipales. Comienza así la carrera electoral más igualada desde 1992. Las encuestas auguran una victoria de David Cameron, aunque el candidato conservador podría tener que recurrir a un pacto con los liberales-demócratas de Nick Clegg. Brown se aferra a la posibilidad de que el peculiar sistema electoral le otorgue más escaños, a pesar de recibir menos votos.
La maquinaria electoral ha comenzado a funcionar en Reino Unido. El primer ministro, Gordon Brown, ha esperado hasta el último momento para confirmar la fecha de los comicios, que se celebrarán, como apuntaba la lógica, en la misma fecha que las elecciones municipales convocadas para el 6 de mayo. Los británicos se enfrentan a las urnas para elegir entre dos candidatos que despiertan más suspicacias que esperanzas. Los sondeos otorgan al líder tory, David Cameron, una ventaja que varía entre los cuatro y los doce puntos. Sin embargo ni él ni Brown gozan de un apoyo mayoritario del electorado. No en vano, los analistas barajan la posibilidad de que se forme un Parlamento sin mayorías absolutas, algo que no sucede desde 1974. Cameron llega al momento decisivo con una ligera ventaja sobre su máximo oponente. Sin embargo, las distancias se han reducido considerablemente desde que los efectos de la crisis económica sepultaran a Brown, cuya pérdida de apoyos se extendió hasta su partido y estuvo cerca de costarle un adiós adelantado. Al final los británicos salvaron la crisis sin sufrir excesivas penurias, y los brotes verdes de los últimos meses han ido restableciendo la confianza en su premier. Si allá por el mes de diciembre nadie daba un duro por Brown, ahora The Guardian, medio afín al primer ministro, se atreve a predecir que incluso podría obtener más escaños que Cameron pese a recibir menos votos. El líder laborista ha sabido esperar al momento más favorable para sus intereses para convocar los comicios. Su mayor cercanía y las dudas que despiertan los conservadores juegan a su favor. Los tories estaban convencidos de que tendrían la victoria en sus manos si no cometían ningún error. Pero su distanciamiento con el pueblo y la ausencia de propuestas concretas les hacen llegar cojos a las elecciones. Frente a la mayor experiencia y cercanía de Brown, Cameron vende una imagen de modernidad y centra sus esfuerzos en convencer a los británicos de que su nuevo conservadurismo ha abandonado la rigidez de la época de Margaret Thatcher. El embarazo de su mujer y su intención de no subir los impuestos han frenado la recuperación laborista en las encuestas, pero aún así se auguran las elecciones más disputadas en casi dos décadas. Una igualdad histórica Desde 1992, cuando el conservador John Major, sustituto de Thatcher, doblegó contra todo pronóstico al laborista Neil Kinnock, no se da una situación de tal igualdad. De hecho, Reino Unido vivirá por primera vez unos debates electorales, algo a lo que nunca habían tenido que recurrir. Cameron y Brown, junto con el liberal-demócrata Nick Clegg, tercero en discordia, se citarán ante las cámaras el 15, el 22 y el 29 de abril. Será también la primera ocasión en la que ninguno de los tres candidatos se haya presentado antes a unas elecciones. Los sondeos son de todos los colores, pero la mayoría otorgan a Cameron entre un 37 y 41 por ciento de los votos. Brown oscila entre un 29 y un 33 por ciento, mientras que Clegg recibiría entre un 18 y un 21 por ciento de los votos. Dado que Cameron necesita una ventaja de nueve puntos para ganar en solitario, el líder liberal-demócrata podría tener la llave de Downing Street. Las probabilidades de que se dé un parlamento colgado -sin mayorías absolutas- por primera vez desde 1974 son altas. Por eso los conservadores podrían verse forzados a pactar con Clegg para suceder a Brown en el poder. Para el actual primer ministro una derrota supondría el fin de sus días como líder de los laboristas. No lo tendrá fácil. En algunas casas de apuestas se llega a pagar por 10 a 1 un resultado a su favor.





