SEMANA SANTA
La pasión vivida en toda la geografía española
Por Rodrigo Romero
3 min
Sociedad01-04-2010
Papones, cofrades, hermanos, manolas, abades, entre otros. Todos caben en Semana Santa. Muchos no son creyentes, pero es algo que está tan profundo por sus raíces, que no se puede obviar. A lo largo de la Semana Santa, miles de personas de toda la geografía española sacrificarán la mayor parte de su tiempo libre por estar junto a su hermandad con motivo de procesionar y sentir lo que cada año por estas fechas se siente: devoción y sacrificio.
En España, las procesiones de la Semana Santa en Cartagena, Cuenca, León, Lorca, Sevilla, Málaga, Salamanca, Valladolid, Hellín, Zamora y Elche están declaradas de Interés Turístico Internacional, ya sea por la antiguedad de las mismas, por lo que representan dentro de la Pasión de Jesucristo o por las personas que acuden a ellas. La Madrugá de Sevilla Es el acto más significativo de la Semana Santa sevillana. Sucede entre la noche del Jueves Santo y la mañana del Viernes Santo. Representa el culmen del sufrimiento vivido en la cruz por Jesucristo. El orden de paso de las cofradías se produce en relación con su antigüedad. Primero pasa la Hermandad del Silencio, las más antigua, y la última la Hermandad de la Gitanos, las más moderna de la madrugada. En este orden, la Macarena debía pasar antes del Gran Poder, que cede anualmente su derecho preferente, con la condición de que la del Gran Poder ha de enviar todos los Viernes Santos una diputación para solicitar su lugar correspondiente. Procesión de los Pasos (León) Organizada por la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, salen a procesionar los más de 4.000 cofrades que forman esta hermandad. En total, 13 son las tallas que salen a procesionar por las sinuosas calles del barrio húmedo. El momento más emocionante de la Semana Santa leonesa es el encuentro. En una plaza abarrotada, los pasos son bailados al son de la marcha La Dolorosa, hasta el momento en que los braceros del paso de San Juan se arrodillan ante la Virgen. Tras este acto, la procesión continua su curso, descansando en el Patio de la Colegiata de San Isidoro, para finalmente llegar a su destino en Santa Nonia, capilla de la que salen las procesiones más importantes de la ciudad leonesa. Procesión del Santo Entierro (Hellín) La noche del Viernes Santo desfila con absoluto recogimiento en contraste con la algarabía de la procesión al Calvario sucedida en la mañana. La impresionante Imagen del Cristo Yacente, de Mariano Benlliure, considerada como una obra cumbre de la escultura del siglo XX, y Nuestra Señora de la Soledad, peculiar Virgen del S. XVIII, única imagen que sobrevivió a la Guerra Civil, caracterizada por su sereno rostro y su indumentaria, resaltan la brillantez de este acto y contribuyen a ubicar en buena posición la escultura de Hellín dentro de los programas iconográficos nacionales referentes a la Pasión y Muerte de Jesucristo. Cabe destacar el Acto que tiene lugar entre la imagen de la Soledad, San Juan y el Cristo Yacente, al finalizar la procesión. Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor (Valladolid) Celebrada en la tarde del Viernes Santo, participan todas las cofradías de la ciudad castellana. Destaca entre todas las procesiones que tienen lugar en España por la cantidad y calidad de sus obras, las cuales abarcan todas las escenas de la Pasión de Cristo, desde la Última Cena hasta la Soledad de su Madre. Un total de 32 tallas que conforman la procesión. Procesión del Cristo de la Redención (Málaga) Es en Málaga donde mayor riqueza de elementos religiosos salen a la calle en esta época. Esta cofradía, que posee uno de los más ricos patrimonios de la Semana Santa, no se procesiona por las calles de Málaga desde 1977 y tiene el privilegio otorgado por Pío XII que le concede el poder venerar esta bella imagen mutilada durante los saqueos de 1936. Por la calle de la Victoria baja el Cristo del Amor y la Virgen de la Caridad, cofradía vinculada a los colegios de los maristas y agustinos. Desde el barrio del Molinillo, va hacia el centro La Piedad, talla del imaginero malagueño Palma, que permanece durante todo el año en una capilla callejera.





