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CONSEJO EUROPEO EN BRUSELAS

La UE acepta prestar dinero a Grecia para salir de la crisis

Fotografía Sarkozy y Merkel conversan con el primer ministro esloveno (FOTO: Consejo Europeo)

Sarkozy y Merkel conversan con el primer ministro esloveno (FOTO: Consejo Europeo)

Por Macarena Rodríguez/LaSemana.esTiempo de lectura3 min
Internacional26-03-2010

Grecia ha servido de voz de alarma pero puede que sea la punta del iceberg. Este es el temor que reina entre los máximos dirigentes de la Unión Europea, que por fin han acordado un plan de rescate para ayudar al país heleno si no consigue arreglar sus problemas financieros. Pero el modelo prevé graves sanciones para los socios que se salten las normas. El objetivo es evitar a toda costa un segundo caso como el de Grecia.

La solución encontrada pasa por conceder a los helenos un gigantesco crédito. Francia y Alemania han cerrado, como en las grandes citas, el acuerdo y luego lo han expuesto al presidente de la UE. El belga Herman Van Rompuy ha vuelto a quedar en ridículo a la vista de su falta de peso en la toma de decisiones. Las negociaciones importantes siguen haciéndose de forma bilateral entre países pese a la entrada en vigor de las nuevas normas que fija el Tratado de Lisboa. Nicolas Sarkozy y Angela Merkel han vuelto a demostrar que son los más poderosos del continente. Tampoco ha pintado nada el español José Luis Rodríguez Zapatero, presidente de turno de la UE, pero a quien los dos gigantes del continente no le han consultado sus intenciones. No obstante, Zapatero anunció a principios de semana que estaba dispuesto a aportar más de 2.000 millones de euros para ayudar a Grecia, a pesar de la crisis económica y del altísimo paro que padece España. Grecia todavía tiene tiempo para cumplir los requisitos fijados por la UE en la anterior cumbre de jefes de Estado y de Gobierno. Sin embargo, la posibilidad de que no alcance los objetivos establecidos ha llevado a aprobar un plan de rescate para el país heleno. La solución es crear un gran fondo con contribuciones de los socios para aportar a Grecia el dinero que no tiene y que le hace falta para evitar la quiebra técnica del país. Sin embargo, no todos están dispuestos a echar una mano. Tanto los País Bajos como Portugal se han negado en redondo. El Fondo Monetario Internacional también ayudaría en el rescate de Grecia, aunque no se sabe cómo ni con cuántos recursos. El plan pretende que la crisis griega no contamine al resto del continente. Por ello, también se van a endurecer las normas económicas con el fin de obligar a todos los países de la UE a que respeten los compromisos de austeridad y de déficit cero, que cayeron en el olvido hace años por los problemas económicos que entonces tenían grandes potencias como Francia y Alemania. Ahora son precisamente ellos quienes quieren rescatarlo e imponer duras sanciones si el resto no lo respetan. Además, bajo el eslogan de "Europa 2020", la Comisión de la UE ha presentado un programa de modernización económica y reformas que trata de aprender de los errores del pasado, con menos objetivos cuantificados y reglas de vigilancia más estrechas. La principal novedad respecto a la fracasada 'Estrategia de Lisboa' (2000-2010) es que se quiere involucrar en ella a los jefes de Estado o Gobierno. El Consejo Europeo se convertiría así en el embrión de un auténtico "gobierno económico" de Europa, la pata que siempre ha faltado en el diseño de la unión "económica y monetaria" acordado en la histórica cumbre de Maastricht (1991) que dio origen al euro. El presidente permanente, Herman Van Rompuy, apoya esta evolución y ha llegado a plantear a sus colegas la conveniencia de celebrar cumbres mensuales para dedicar la atención necesaria a la reconstrucción de la economía europea, seriamente debilitada por la crisis que llegó en 2007 de Estados Unidos y que sembró el caos en el mundo financiero. El Gobierno español también apoya por otro lado la intención de la UE de establecer un paralelismo entre los dos procesos de vigilancia económica, el que persigue la reducción del déficit, regulado por el pacto de estabilidad, y el referido a las reformas estructurales, articulado en torno a la nueva estrategia 2020.