Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

TENIS

El dobles funcionó y España toma ventaja

Por Roberto J. Madrigal. LOGROÑOTiempo de lectura3 min
Deportes06-03-2010

La estrategia del capitán español, Albert Costa, pasaba por cansar lo más posible a Stanislas Wawrinka, el líder de Suiza en la primera ronda del Grupo Mundial de la Copa Davis. Y pese a los nervios de Marcel Granollers, que se estrenaba en la competición -estuvo en la final de Argentina, en 2008, pero no jugó-, el temple de Tommy Robredo y las imprecisiones de Wawrinka sirvieron para que España sumara el segundo punto de la eliminatoria, tras un partido muy duro en el primer set, que se resolvió por 7-6 (10-8 en el tie break), 6-2, 4-6 y 6-4.

España había dejado escapar la oportunidad de break ya en el primer juego, con servicio de Wawrinka. El partido se mantuvo equilibrado hasta el duodécimo juego, ya que Allegro, muy sólido, compensaba los errores de un Wawrinka impreciso, tal vez acusando el cansancio acumulado tras su choque de la víspera contra Nicolás Almagro. Sin embargo, cuando España había logrado lo más difícil, ponerse 6-5 y con saque a favor para cerrar el set, Granollers -que debutaba en la competición- se mostró muy inseguro y permitió que Suiza forzara el desempate. En la muerte súbita, muy igualada, emergió un imponente Robredo, que levantó tres puntos de set en contra -merced a un minibreak de Allegro con servicio de Granollers- y puso en ventaja a España. Con todo, hubo polémica en el décimo cuarto juego, ya que el juez de silla no concedió un saque directo de Granollers que suponía la manga para el equipo español. Sin embargo, Robredo volvió a enmendar un fallo de Granollers -una doble falta, su primera en el partido- y tomar la delantera en el marcador, al provocar dos nuevos errores de Wawrinka. El factor anímico se decantó del lado español, que mandó con claridad en la segunda manga. Ni Robredo ni Granollers, al saque, concedieron opciones de ruptura a los helvéticos, mientras que Wawrinka y Allegro tenían más dificultades para ganar puntos. Así, en el cuarto juego, España no desperdició su primera oportunidad de tomar ventaja. Además, los hombres de Albert Costa cerraron el set con un nuevo break, que les permitiría iniciar el tercer parcial con servicio a favor. Sin embargo, los suizos no se habían dado por muertos. Primero Granollers y luego Robredo -que dio vida a sus rivales con una doble falta, cuando servían para cerrar el juego- cedieron sendos break, de modo que el conjunto capitaneado por Severin Lüthi tomó un parcial favorable de 0-3. Costa tuvo que animar a los suyos, relajados, y en el cuarto juego, muy reñido -tuvieron dos ventajas, pero Robredo no estuvo acertado para aprovecharlas-, un error de Allegro en la red les permitió acortar distancias. El gerundense cerró el siguiente juego con un saque directo y volvía a insuflar tensión en el partido. Además, tranquilizó con una gran bola cruzada un séptimo juego que se había complicado, después de que Suiza hubiera levantado dos puntos con todo a favor para España (40-0). Con todo, los helvéticos no concedieron más puntos de ruptura, por lo que el partido llegó a la cuarta manga. Eso sí, España sufrió muchísimo para cerrar el noveno juego, larguísimo, de nada menos que 16 puntos -con cinco deuce-, en el que Robredo tuvo que aplicarse para salvar dos puntos de set, los primeros que no aprovechaban los suizos en el partido. La cuarta manga mantuvo las espadas en alto durante los seis primeros juegos, en los que no hubo opciones de ruptura. Sin embargo, en el séptimo, Suiza obligó a Robredo a esforzarse para neutralizar la primera bola de break y cerrar el 4-3 después de disponer de tres ventajas. No obstante, tras otros tres juegos de respeto, España no perdió la oportunidad de cerrar el partido: Robredo, con un magnífico revés paralelo, puso un 15-40 que le daba dos puntos de partido. El primero de ellos lo desaprovechó Granollers, pero en el segundo, Wawrinka echó la bola fuera y desató la alegría en el equipo español, que podrá afrontar con tranquilidad la última jornada.