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TOROS EN CATALUÑA

Las confrontaciones reflejan la complejidad del debate

Por Rodrigo RomeroTiempo de lectura2 min
Sociedad06-03-2010

Por primera vez desde hace mucho tiempo, Cataluña ha sido el foco cultural del toreo a lo largo del miércoles y el jueves. Taurinos y antitaurinos han estado compareciendo en el Parlament para debatir el veto a las corridas en la comunidad autónoma. Un debate marcado por la complejidad y el contraste entre sus ponentes, ya que entre ellos se encontraba una gran amalgama de personajes de la vida política, social e intelectual catalana.

Al frente del bando anti-taurino se posicionó fundamentalmente personajes de la vida intelectual de la comunidad. Jorge Wagensberg, doctor en física, director de Cosmocaixa y Creu de Sant Jordi 2007; ha pedido la supresión de las corridas de toros "en nombre del progreso moral" de la civilización. Así, ha recordado tradiciones cruentas que se han ido suprimiendo a lo largo de los años por ese progreso moral, como las ejecuciones públicas o las apuestas en las peleas de gallos o de perros. Pero, ha admitido, "aún quedan algunos espectáculos" que serán suprimidos por ese mismo progreso moral en el futuro. Ha puesto, como ejemplo, el boxeo. Espido Freire, escritora galardonada por el Premio Plantea y actual colaboradora del programa Julia en la Onda; fue la más mediática de las comparecientes en el bando abolicionista. Inauguró las argumentaciones a favor de la iniciativa admitiendo su "angustia" por el torero y el toro. La escritora, que quiso distinguir entre arte y tore o en su discurso, apeló que "la literatura, el arte, sirve para eso, para jugar a esas catarsis colectivas", sin necesidad de hacer reales actos como la fiesta. Fue en este bando donde se dieron las lecciones de arte del toreo más aplaudidas gracias a Wagensberg. Primero ha sido firme: "No es admisible un espectáculo que requiera el sufrimiento de un ser vivo". Y luego, ilustrativa. En su zurrón, que ha pasado sin problemas por los arcos de seguridad del Parlament, llevaba todo el arsenal utilitzado en una corrida de toro: la divisa, la pulla, la banderilla, la espada...todo bien afilado y brillante para deslumbrar a los parlamentarios. "¿Esto no duele? ¡Sí que duele!", ha sentenciado tras mostrar cada herramienta. También hizo especial acto de presencia el filósofo Jesús Mosterín. En un discurso agresivo, Mosterín consideró indefendibles las corridas, y calificó el toreo de "costumbre primitiva", situando el trato al animal al mismo nivel que la ablación de clitoris, la violencia de género y la lapidación. Argumentos a favor Los pro-taurinos han estado reclamando, primero, respeto, y denunciaron una persecución ante la tauromaquia en Cataluña: "Ser aficionado significa vivir en la clandestinidad y a resistir ante el ansia aniquiladora de la administración catalana", ha verbalizado Salvador Boix, apoderado de José Tomàs, que ha elogiado a la afición catalana por "entendida, emocional, y templada". "Vengo a suplicar que levanten la persecución y nos dejen vivir en paz y en libertad", reiteró. En este plano se dio más importancia a personajes políticos que a ciudadanos civiles. Así pues, Rafael Luna, diputado y secretario de la mesa del Parlamento de Cataluña; criticó duramente la intervención del filósofo Jesús Mosterín que calificó el toreo de "costumbre primitiva y abominable". Durante el turno de preguntas de los grupos a los comparecientes, Luna, visiblemente enojado, acusó a Mosterín de haber insultado a los miles de catalanes que son aficionados a los toros y aseguró que no puede dar lecciones de moralidad y ética en el Parlamento.