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TENIS

Wawrinka complica a España en el primer partido

Por Roberto J. Madrigal. LOGROÑOTiempo de lectura4 min
Deportes05-03-2010

Nicolás Almagro, sustituto del lesionado Juan Carlos Ferrero, no pudo lograr una victoria importante para dar confianza a España en la defensa de la Copa Davis. El murciano disputaba su segunda eliminatoria de la Davis -ya jugó en la primera ronda de 2008, contra Perú, donde ganó sus dos partidos individuales-, pero abría fuego contra el número uno de Suiza, un Stanislas Wawrinka que mostró sus cualidades en la plaza de toros de Logroño y venció por 3-6, 6-4, 3-6, 7-5 y 6-3.

El partido comenzó con toda la tensión de la competición de la ensaladera, y apenas se concedieron un par de juegos de tanteo. Wawrinka comenzó con el saque a su favor, pero a partir del tercer juego Almagro empezó a moverlo y a ponerlo en aprietos, con un punto de break que no supo aprovechar, al igual que el suizo en el siguiente juego. Sin embargo, en el quinto juego, el murciano empezó a dominar y tomó la primera ventaja, moviendo a un Wawrinka que empezaba a jugar a la defensiva y a torcer el gesto Pese a que mostró coraje, el helvético no pudo impedir que Almagro consolidara su ventaja (4-2) y tan sólo pudo salvar varios puntos de break, como en el séptimo y el octavo juegos. Sin embargo, un error en el smash le costó la primera manga, después de haber salvado el primer punto de set que tuvo Almagro, que sumó una nueva ruptura y pudo comenzar al servicio el segundo parcial. El murciano empezó muy fuerte el siguiente set, ganando sus dos primeros servicios en blanco. El capitán español, Albert Costa, veía el partido con bastante tranquilidad desde el banquillo. Sin embargo, Wawrinka se mostraba igualmente combativo, con grandes golpes, aunque el suizo, tratando de buscar las líneas para abrir los espacios del juego, forzaba y cometía errores que le impedían tener continuidad. A partir del cuarto juego, el duelo se equilibró y el partido cobró la máxima intensidad, con un pulso que se mantuvo hasta el noveno juego. Almagro no pudo aprovechar una bola de break con 3-3 y 4-4 en el marcador, y lo pagaría más tarde. En un juego de peloteros, con intercambios largos, buscando encontrar los espacios, Almagro se relajó durante unos pocos minutos y Wawrinka lo aprovechó para mover a su rival de lado a lado, con un break en el noveno juego que, pese a la oposición del español, que se resistía a caer, logró cerrar con su servicio. Almagro, con todo, no había dicho su última palabra y reaccionó con autoridad: el murciano se mostró muy sólido con su saque en la tercera manga y aprovechó rápidamente un lapso de relajación de Wawrinka, que cedió su servicio (0-2). El ritmo del partido se avivó, con puntos más cortos, pero la ventaja resultó inamovible, ya que ambos jugadores hicieron valer su saque, con un elevado porcentaje de efectividad en los primeros servicios. La tónica se mantuvo durante el cuarto set, pero los detalles resolvieron a favor del helvético: en el tercer juego, a Almagro le pudo la ansiedad por ganar cada punto y no supo aprovechar dos puntos de break a su favor. En el quinto juego, Wawrinka volvió a los intercambios y sacó provecho, pues el murciano no le hizo daño y el suizo, abriendo los ángulos, aprovechó la lentitud de su rival en los desplazamientos para romperle el servicio. Con todo, Almagro apuró sus opciones en el noveno juego, muy tenso -hubo dos protestas por el bote de la pelota cerca de las líneas-, y aunque dejó escapar un 0-30 a favor, se sobrepuso para aprovechar el punto de break con un extraordinario revés paralelo. La tensión se palpó en el décimo juego, con varios errores: pese a todo, Almagro consiguió sacarlo adelante y mantenerse vivo, aunque lo echó por la borda en el duodécimo juego, donde sus errores le costaron un único punto de set, suficiente para que Wawrinka le negara la posibilidad del desempate. El suizo se aprovechó de las dudas de Almagro para abrir con un juego en blanco el quinto parcial. Sin embargo, el murciano se centró y aprovechó el tercer juego para quebrar el servicio del suizo, que le apretó en el siguiente juego, pero no lo consiguió (3-1). Con todo, Wawrinka mantuvo la determinación y, tras solventar con su saque, dispuso de tres puntos de break en el quinto juego, por los errores de un Almagro pudo levantar el primero, pero envió la bola a la red en el segundo (3-3). Las sensaciones eran claras: mientras Almagro resoplaba, Wawrinka recuperaba la confianza y la iniciativa en el marcador, tras ganar de nuevo en blanco el séptimo juego. Para colmo, el español requirió al fisioterapeuta para aliviar un pinchazo en el muslo izquierdo. El descanso le sirvió de poco, ya que sus errores le costaron un nuevo break, que le daba la oportunidad al suizo con su saque. Wawrinka, más veterano, no desperdició la oportunidad y sentenció el primer punto de la eliminatoria en la primera de las dos bolas de partido que tuvo.