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AFGANISTÁN

La OTAN combate a los talibán metro a metro en la provincia de Helmand

Por Miguel MartorellTiempo de lectura2 min
Internacional15-02-2010

La 'Operación Moshtarak' comenzó el pasado sábado, y de momento ya ha servido para abatir a más de una docena de insurgentes talibán. Sin embargo, y pese al avance de las tropas de la OTAN, la marcha se ralentiza por las minas colocadas por la resistencia afgana, que parece dispuesta a aplicar una táctica de desgaste sobre sus oponentes.

La ofensiva es la más grande que se ha emprendido en el país desde que en 2001 se produjera la invasión estadounidense. Es una prueba de fuego para, por un lado, la Administración estadounidense y su nuevo plan en Afganistán, y, por otro, para las Fuerzas de Seguridad afganas, que deben demostrar a la población que son capaces de asumir el control de la provincia de Helmand, un bastión talibán al Sur del país. El jefe del Estado Mayor Conjunto del Ejército de Estados Unidos, el almirante Mike Mullen, explicó el domingo que, aunque la operación ha comenzado con buen pie, no es posible todavía determinar la duración exacta de la ofensiva, que a lo largo del fin de semana ha servido para abatir a más de una docena de insurgentes. Aunque las tropas de la OTAN han logrado penetrar rápidamente en territorio enemigo, las bombas han ralentizado el paso de los soldados, que deben detenerse a limpiar las carreteras de artefactos explosivos, una de las mayores amenazas que afrontan en el conflicto. Según los Servicios de Inteligencia de la Alianza Atlántica, los talibán podrían estar simplemente replegados a la espera del próximo movimiento de las tropas de la OTAN, por si se retiran antes de lo previsto. Aún así, la Alianza ha informado de que pronto se enviarán cientos de policías a las zonas ganadas al enemigo para empezar a controlar las mismas. Mientras, la ONU ha pedido a las partes implicadas en la ofensiva que tomen todas las medidas posibles para evitar cualquier tipo de baja civil, después de que el domingo una docena de civiles fuera asesinado durante un bombardeo de las tropas aliadas. Tanto Naciones Unidas como las ONG nacionales e internacionales han incrementado sus esfuerzos para distribuir alimentos y artículos de refugio a los desplazados por el conflicto, ya que se estima que hay más de 900 familias registradas por las autoridades locales.