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ATENTADO EN AFGANISTÁN

Los talibanes que abandonen las armas serán premiados económicamente

Por Esteban del PozoTiempo de lectura3 min
España02-02-2010

Cinco años como máximo y un gasto de unos 500 millones de euros. Estas son las máximas que, el pasado jueves, establecieron los países reunidos en la cumbre de Londres para instalar la paz y la normalidad en Afganistán. Entre los presentes se encontraban representantes de Estados Unidos, de las naciones más importantes de la Unión Europea, entre ellos España, y el Presidente de Afganistán, Hamid Karzai.

En primer lugar, la Conferencia de Londres puso un tope de 5 años para que Kabul pueda asumir la responsabilidad de su seguridad. Esto significa que después de este periodo comenzaría la retirada de las tropas en el país asiático. Esta medida se fijó a pesar de que antes de la celebración de la reunión, a la que asistieron delegados de más de 60 países, los líderes de las naciones con más presencia militar en Afganistán coincidían en que era un error marcar una fecha límite para el fin de la misión en el país musulmán. Este cambio de opinión se produjo ante la iniciativa del Gobierno de Kabul para hacerse con los mandos de la situación. “Las fuerzas armadas afganas se harán cargo de la mayoría de las operaciones en zonas inestables en tres años, y asumirán la responsabilidad de la seguridad de todo el país dentro de cinco”, afirma el comunicado final de la reunión. Este acuerdo, corroborado por EEUU, se pone en la diracción contraria a la promesa del presidente americano, Barack Obama de salir de Afganistan en tres años. Fondo de Reinserción Hace tan sólo unos días, el propio Obama admitía la posibilidad de ofrecer un papel a los talibanes en el nuevo Gobierno. La razón fundamental de esta estrategia reside en la convicción de que la mayoría de los insurgentes que militan en el radicalismo lo hacen por razones económicas más que ideológicas. El presidente afgano, Hamid Karzai, ha propuesto durante su intervención en la reunión en la capital británica la creación de “un consejo para la reconciliación y la integración nacional”, con participación de todos aquellos sectores que renuncien a la violencia. “Debemos tender la mano a todos nuestros compatriotas, especialmente a nuestros desencantados hermanos que no son parte de Al Qaeda o de otras redes terroristas y que aceptan la Constitución afgana”, ha manifestado Karzai. Para alcanzar la paz, uno de los caminos, que se convirtió en objetivo de esta cita en Londres, es atraer a los sectores moderados del movimiento talibán a una mesa de negociación. Para ello se ha dado luz verde a la creación de un Fondo de Reinserción que anime a los combatientes insurgentes a abandonar las armas y apoyar al Gobierno, con incentivos económicos, laborales y de concesión de tierras. El Gobierno español contribuirá con 10 millones de euros para ese objetivo, con lo que el montante total del Fondo de Reinserción sumará en torno a los 500 millones de euros, con Estados Unidos, Alemania y Japón como principales contribuyentes. Además de estas medidas se ha reafirmado el aumento de tropas al que se sumará España. El ministro español de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, confirmó el envío de 510 soldados más a Afganistán, que se sumarán al millar de efectivos que España ya tiene desplegados en el país centroasiático. El envío del contingente se producirá después de que la ministra de Defensa, Carme Chacón, informe sobre esta misión al Parlamento español el próximo mes de febrero.