GUANTÁNAMO
La cárcel sigue abierta 365 días después de la llegada de Obama
Por Javier M. Fandiño
2 min
España24-01-2010
La llegada de Barack Obama a la Casa Blanca anunciaba el cierre inminente de la cárcel de Guantánamo. Los acuerdos firmados con la UE para la acogida de los presos indicaban que el demócrata iba a cumplir su promesa de cerrar el centro penitenciario en menos de un año. 365 días después, Guantánamo sigue abierta.
Promesas que no se cumplen. Símbolo de la lucha norteamericana contra el terrorismo, protagonista de torturas, la vida de Guantánamo se alarga más de lo prometido. Condenada a muerte desde el primer día de la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca, la prisión de alta seguridad debería estar cerrada esta semana y aún cuenta con 198 presos en su interior. Los acuerdos firmados por el demócrata con la UE para la acogida de reos no se están efectuando. Así es Guantánamo 365 días después. A Obama no le están saliendo las cuentas como tenía previsto. Un año después de ser nombrado como presidente de Estados Unidos sus promesas electorales comienzan a derrumbarse como un castillo de naipes. Si bien el demócrata encuentra serios escollos para sacar adelante la reforma sanitaria, una situación similar se encuentra con el cierre de la cárcel de Guantánamo. Situada en la bahía cubana, Guantánamo debería estar ya clausurada ya que Obama prometió cerrar el centro penitenciario de alta seguridad en menos de un año. Sin embargo, la prisión cuenta todavía con 198 reos y siguen produciéndose arrestos e incluso detenciones indefinidas de presos. Las dificultades para encontrar un destino para los detenidos se acentúan y la Administración tantea distintas opciones como trasladar a los reos a una cárcel de Illinois o intentar que la UE reciba más presos que los establecidos en las negociaciones del otoño pasado.Los intensos contactos entre Obama y los ministros de la UE dieron lugar a un acuerdo por el cual los Estados miembro de la Unión aceptaban acoger a los presos sin cargos que no podían ser enviados a sus países de origen por miedo a que sufrieran torturas u otras violaciones de los derechos humanos. Los países de la UE estarían dispuestos a recibir 50 internos libres de cargos. De acuerdo a las declaraciones del ministro de Exteriores, Miguel Ángel Morantinos, España está ultimando la llegada de dos de ellos. El nuevo embajador de EE.UU. en la UE, William E. Kenard, ha asegurado que están “trabajando duro” para llevar a buen puerto las negociaciones y ha añadido que, de momento, las conversaciones están siendo “lentas, aunque espera que al final acaben encontrándose las dos posturas. Por otro lado, Sharon Critoph, Investigadora de Amnistía Internacional sobre Estados Unidos ha declarado que “resulta decepcionante que sólo unos pocos gobiernos europeos se hayan ofrecido a ayudar a quienes necesitan protección” y ha agregado que “entre los gobiernos que no han prestado ayuda se encuentran los que antes reclamaban con más vehemencia el cierre de Guantánamo”.





