MENSAJE NAVIDEÑO DEL REY
Llamamiento para un pacto por el empleo y la educación
Por Rocío Linares Ramos
2 min
España25-12-2009
El Rey alienta a los más desprotegidos de nuestro país. En Nochebuena se celebran alegrías aunque se convive con preocupaciones y por ello hay que recordar la situación en la que se encuentra España, con el fin de expresar su apoyo en la lucha contra las adversidades. La crisis económica, de tal calado que no extraña oírla, la educación, el horror del terrorismo y la mejora de España como nación para ella misma y el exterior son temas presentes en los minutos de resumen del año.
El convencimiento de que España es fuerte para superar sus obstáculos necesita de un consejo, y es la unión. Por un lado, de las fuerzas que rigen el país y, por otro, de los pueblos y sociedades. Tanto unos como otros persiguen un mismo objetivo pero en la actualidad no comparten una misma estrategia. Así y con la disponibilidad de ayuda que está al servicio del pueblo español, se cuenta con numerosas estrategias incluso algunas que escapan de las fronteras para recuperar el bienestar general y la motivación para los jóvenes, a los que recuerda el Rey, son el más vivo reflejo del futuro de España. Don Juan Carlos pidió en su discurso navideño no bajar la guardia ni caer en distracciones sobre disputas ideológicas o de otra índole que escapa de la cuestión principal. La formación para el desarrollo es también una cuestión preocupante a nivel nacional. Un acuerdo en materia de educación, considera Su Majestad, sería la solución para los que deben continuar con la labor de construir una España “competitiva y productiva” que progrese en el bienestar de todos sus habitantes. Pero, además, en ello está la innovación, un factor clave para avanzar y proyectar la sombra de nuestro país en las reuniones de las más grandes potencias. El Rey aprovechó también para recordar la cuarta presidencia de la Unión Europea que asume España a partir del 1 de enero de 2010 y para la que ha de estar preparado en estos momentos en que igual que el país, el conjunto europeo, también necesita mayor presencia en el mundo. La lucha continua contra el terrorismo, tanto internacional como el que surge contra ETA, es de igual modo una preocupación para la que el Rey ha querido transmitir su “apoyo, solidaridad y afecto” también de parte de toda su familia, haciendo una mención especial a los cooperantes españoles secuestrados en Mauritania por Al Qaeda de manera “intolerante” y para los que “exige” la libertad. Tanto estas víctimas como a las que padecen las consecuencias de la marginación y se sienten desprotegidas corresponde una oportunidad de alcanzar la igualdad. De este modo, ha querido recordar el esfuerzo que para ello debemos poner todos. Una actitud constante de cooperación para reconstruir el país en el que todos vivimos es lo que don Juan Carlos ha expresado en estas palabras que son el reflejo de la realidad española y el punto de partida de una nueva carrera de fondo en la que todos los españoles dan un paso más hacia la paz, concordia y la recuperación económica.





