REFORMA DEL ABORTO
Cada cinco minutos deja de nacer un niño en España como consecuencia del aborto

FOTO: Juan Heralta
Por Javier M. Fandiño
3 min
Sociedad17-10-2009
La nueva ley del aborto se ha visto siempre rodeada de polémica. Cada año 113.000 niños españoles dejan de nacer por culpa del aborto. Establecer una ley que prima el derecho de aborto sobre el derecho a la vida en uno de los países con menor tasa de natalidad en el mundo, carece de lógica. Muchos expertos aseguran que la nueva medida del Gobierno, lejos de descender el número de interrupciones voluntarias del embarazo, convertirá a España en un auténtico “paraíso abortista”.
La nueva ley del aborto se ha encontrado más oposición de la esperada en un principio por el Gobierno. La manifestación “Cada vida importa”, celebrada hoy en Madrid, es una prueba más de la división de la sociedad española ante la nueva medida. Gran parte de la población considera innecesaria una reforma de la abortista de 1985, o al menos no con las cláusulas que propone el Gobierno. El Consejo de Estado, máximo órgano consultivo del Gobierno de España, estima oportuno modificar la legislación vigente, pero señala que en los últimos años España se ha convertido en un “paraíso abortista”. Algunos expertos aseguran que la nueva legislación no va a hacer más que convertir en insostenible una situación que ya es de por sí bastante preocupante. Afirman que la nueva ley va a estar lejos de acabar con los abortos ilegales y garantizar la seguridad, la confidencialidad y la equidad de las mujeres que interrumpen su embarazo, como asegura el PSOE. Cada cinco minutos, un niño deja de nacer en España por culpa del aborto, según informa un estudio el Instituto de Política Familiar (IPF). El mismo informe añade que en los últimos diez años, el aborto se ha disparado un 126,2 por ciento, pasando de las 49.578 interrupciones voluntarias del embarazo realizadas en 1997 a las 112.318 de 2007. El presidente del IPF, Eduardo Hertfelder, pidió a comienzos de septiembre que se rectificase el proyecto de ley “inmediatamente”. De acuerdo con unos estudios realizados por la institución y teniendo en cuenta la evolución histórica de las tasas de aborto, esta nueva ley supondría en 2015 la muerte diaria de 637 niños españoles, duplicándose los datos registrados en 2007 y alcanzándose los 232.000 abortos anuales. El PP parece estar de acuerdo también con que la nueva medida aumentará las cifras de interrupciones del embarazo en España y anunció el mismo día que el Consejo de Ministros aprobó la ley que presentará una enmienda. El partido liderado por Mariano Rajoy reitera que la nueva medida “va en contra del derecho de los padres y de los hijos”. Por su parte, la Fundación Vida, una de las cuarenta entidades organizadoras de la movilización popular realizada en Madrid, asegura que “el Gobierno se ríe de los españoles con su comité de expertos” y agrega que la nueva medida provocará la “barra libre” para el aborto. Un feto de 14 semanas puede fruncir el ceño y hacer muecas Otro de los puntos más problemáticos de la nueva ley es el límite para abortar en la semana 14. Existen evidencias científicas de que la vida humana surge en el momento de la fecundación. El famoso Manifiesto de Madrid firmado el pasado mes de marzo por centenares de intelectuales y científicos que rechazaban la ley del aborto aseguraba que “el cigoto es la primera realidad corpórea del ser humano”. Asimismo, a las 14 semanas el feto humano ya se encuentra bastante desarrollado. En esta semana, el bebé puede fruncir el ceño, apretar los ojos o hacer muecas gracias a impulsos faciales. Sus brazos se habrán desarrollado enormemente y por fin están en proporción con el resto del cuerpo. El útero materno estará cada vez más abultado. Gran parte de los informes realizados por expertos aseguran que la nueva ley, lejos de garantizar la seguridad de la mujer, puede ponerla en peligro. El aborto conlleva, per se, una serie de riesgos distintos dependiendo del procedimiento por el que se realice. Toda mujer debería conocerlos. Los efectos que provoca varían desde el apartado físico hasta el psicológico, llegando incluso a poner en peligro la vida de la paciente. Aunque diversos estudios científicos han demostrado que las mujeres que han abortado en su primer trimestre de embarazo tienen más riesgo de padecer cáncer de mama, esta no es más que una de las muchas secuelas que puede tener tomar la decisión de abortar. De entre todas ellas, las consecuencias psicológicas son las más alarmantes. Hay que destacar al llamado “síndrome postaborto”, manifestado con un grave sentimiento de culpa, angustia, ansiedad, depresión e insomnio, que puede llevar hasta el suicidio. Por su parte, las consecuencias físicas no se quedan atrás. Hemorragias, infecciones, embolias pulmonares, daños irreversibles al útero y las complicaciones propias de la anestesia son las más destacadas.





