FÚTBOL
España cierra la fase de clasificación con un histórico pleno de triunfos
Por Alejandro G. Nieto
4 min
Deportes14-10-2009
Los campeones de Europa van arañando records paso a paso. España está ya a la altura -estadísticamente- de las míticas selecciones de Brasil en 1970 y Alemania en 1982, los dos únicos combinados que hasta ahora habían sido capaces de ganar todos los partidos de una fase de clasificación para el Mundial. El conjunto de Vicente del Bosque derrotó a Bosnia y firmó una trayectoria impecable en su grupo, con diez victorias en diez encuentros. Los resultados y el buen juego mostrado han desatado el optimismo de una afición deseosa de ver cómo su equipo rompe la barrera de los cuartos de final en un Mundial.
Ni las numerosas bajas ni la tranquilidad de tener la clasificación en el bolsillo atenuaron el hambre de triunfo de España. Bosnia fue la última víctima de la motivación y el buen juego de una selección empeñada en seguir haciendo historia tras el éxito en la Eurocopa de Austria y Suiza. El combinado español volvió a desplegar un fútbol de alta escuela para dar cuenta de una indefensa Bosnia, que sucumbió por un contundente 2-5. Los tardíos goles de Edin Dzeko y Zvjezdan Misimovic apenas lograron maquillar una goleada que fraguaron Gerard Piqué, David Silva, Juan Mata y Álvaro Negredo (éste último, por partida doble en su estreno goleador con el combinado nacional). España demostró en Bosnia que su actual generación de jugadores es profunda en cantidad y en calidad. La ausencia obligada de hasta cinco titulares no supuso contratiempo alguno. Desde la portería a la delantera, Del Bosque goza de un amplio abanico de grandes jugadores entre los que elegir, todos ellos adaptados perfectamente a un estilo de juego que está dejando huella. Con el toque por bandera, España deleita a la afición en cada partido con combinaciones interminables, bien construidas y que destilan calidad. A ello ha sumado el don de la paciencia –la precipitación y los nervios siempre han jugado malas pasadas– y un remate poderoso. En ese aspecto, David Villa es el líder indiscutible, con siete tantos en la fase de clasificación. Pero a él se suman una buena lista de jugadores, incluidos los defensas: Piqué, segundo máximo goleador con tres dianas, es un claro ejemplo de la versatilidad de este conjunto. Una clasificación inmaculada España ha encontrado un equilibrio perfecto. Y, gracias a ello, pocos rivales han sido capaces de inquietar a la Roja. Bosnia, Armenia y Estonia fueron las primeras en sufrir el juego de España, que además llegó a esos encuentros crecida por su triunfo en la Eurocopa. Después llegó Bélgica, que dio el primer susto a los españoles, aunque un gol in extremis de Villa permitió mantener la racha de victorias. Más tarde, ante Turquía, surgieron ciertos síntomas de relajación. Aunque sendas victorias por la mínima ante los otomanos bastaron para dejar la clasificación casi atada. Aún así, las dudas se multiplicaron con la Copa Confederaciones. La derrota ante Estados Unidos, junto con la pobre imagen mostrada, hizo saltar las críticas hacia el combinado nacional. España tenía por delante cuatro encuentros para acallar voces y vaya si lo logró. Una manita a Bélgica y otra goleada ante Estonia, ambas demostrando un gran nivel de juego, sellaron el billete para el Mundial de Suráfrica de forma espectacular. Después de eso, el siguiente reto era conseguir el histórico pleno de victorias. Y la misión resultó un éxito gracias, de nuevo, al estilo de juego de la Roja y a la ambición de los jugadores. Armenia y Bosnia fueron las últimas víctimas de una selección que logró un hito sin precedentes en España. De hecho, sólo la Brasil del ’70 y la Alemania del ’82 lo habían conseguido hasta ahora. España afronta ahora un periodo de relajación antes de comenzar a preparar un Mundial en el que partirá, aunque no lo quiera, entre las favoritas al título. El triunfo de la Eurocopa, los resultados de la fase de clasificación y su condición de número dos del ranking mundial la sitúan en todas las apuestas. En Suráfrica, España deberá enfrentarse de nuevo al estigma de los cuartos de final, ronda que sólo pudieron superar en 1950, en Brasil. Ese éxito queda ya muy lejano, y afición y componentes del equipo confían en superarlo. El clima del continente africano y el estado de forma de los jugadores pueden resultar decisivos. Pero, jugando como lo está haciendo, España aspira a todo.





