ANIVERSARIO
Como el título macabro de un cuento... Un segundo entierro para Poe
Por Débora Panalés López
1 min
Cultura14-10-2009
En su primer entierro, en 1849, cuando Poe tenía justo 40 años, casi nadie fue ni supo de su muerte ni en las circunstancias que se había producido. Ahora, la ciudad de Baltimore, lugar que lo vio vivir sus últimos días ha querido darle un homenaje, haciendo que grandes personajes de la literatura y de la cultura vayan al segundo entierro de Poe, hasta él mismo. Siempre hay una segunda oportunidad.
Ni él mismo hubiera imaginado un segundo final para tan macabro para una historia, y menos para la suya, acudir a su entierro por segunda vez y convertido en una figura de cera acompañado de gente que ni siquiera conoció en persona ni llegó a compartir época. Hace 160 años Edgar Allan Poe dejaba el mundo de los vivos lleno de relatos de muertos. En la conmemoración su muerte, paradójicamente, han asistido centenares de personas, hasta una réplica del mismísimo Alfred Hickock. Como pasa con casi todos los grandes genios, murió casi en la más profunda soledad, en circunstancias extrañas y siendo un incomprendido. Su despedida no fue mucho mejor, acompañado de muy pocas personas, algunos dicen que diez, parecen muchas, en un cementerio de Baltimore y rodeado de cuervos negros, según habladurías. Leer a Edgar Allan Poe es sumergirse en un mundo de muerte misteriosa dulcificada con la más bella literatura. Sus relatos han hecho estremecer hasta al más duro de los hombres y les ha hecho vivir la agonía, el miedo, la desolación y la ansiedad ahogada de cada uno de los personajes de sus cuentos. Historias de histeria estremecedora como“La caída de la Casa Ushe” han torturado a las mentes más cuerdas abriendo en ellas la brecha de la perturbación. Y así, un sin fin de relatos, intranquilizadores del alma y los sentidos que desestabilizan a cualquiera que tenga un mínimo resquicio de sensibilidad.





