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CAS GÜRTEL

La sombra de la financiación ilegal acecha al PP valenciano

Por Esteban del PozoTiempo de lectura2 min
España14-10-2009

Cohecho y financiación ilegal del PP. Estos delitos son los que planean sobre el Partido Popular de la Comunidad Valenciana. La gravedad de estas faltas y la supuesta implicación de sus máximos dirigentes ponen el foco de atención del caso Gürtel en Valencia.

Lo primero que salió a la luz pública salpicó al presidente de la Generalidad Valenciana, Francisco Camps, y al número 2 del PP valenciano, Ricardo Costa. Ambos tuvieron que prestar declaración ante el juez por haber recibido, presuntamente, varios trajes pagados por la empresa Orange Market, dirigida por el cerebro de la supuesta trama, Francisco Correa. También se vieron relacionados el que fuera vicepresidente primero del Consell, Víctor Campos, así como a Rafael Betoret, ex jefe de gabinete de la Conselleria de Turismo, y actual jefe de protocolo de la Diputación de Valencia. En aquellos momentos el apoyo que recibieron del PP en general y de Mariano Rajoy en particular fue contundente. Todavía se hizo más fuerte cuando el Tribunal Superior de Justicia de Valencia decidió archivar esta causa al no poder probar que estos obsequios hubieran provocado ninguna consecuencia de favor para con Correa. Parecía que todo había pasado y que no se encontraba nada grave contra los principales dirigentes del PP en Valencia hasta que el informe de la Brigada Policial de Blanqueo se hizo público. Este levantamiento parcial del secreto de sumario supuso un gran cambio en lo que se pensaba hasta ese momento. En primer lugar se desprende como el cabecilla de la trama, Francisco Correa, al que le gustaba que le llamasen “Don Vito”, corrompió con dinero, regalos y caprichos a algunos líderes del PP mientras se apoyaba en el partido para conseguir grandes ganancias. Un ejemplo de esto fue la gestión que “El Bigotes” y Pablo Crespo, dos de los imputados, hicieron para que el Secretario General del PPCV, Ricardo Costa, obtuviera un coche de lujo, un Infiniti FX50. A cambio, Costa, le encargaba los actos del partido y alguna adjudicación de la Generalidad. Mucho más grave es la supuesta financiación ilegal de la formación popular en Valencia. De cada acto realizado por Orange Market se establecía una doble facturación. Una real firmada por Orange Market al PP Valenciano por los servicios prestados con el correspondiente IVA y otra sin factura y por tanto sin repercutir el IVA. Además se ha acreditado que existen casos en los que para pagar las facturas reales con IVA Orange Market recurría a dos empresas constructoras que tienen varios contratos con la Comunidad Valenciana, Ortiz e Hijos y Facsa. Ricardo Costa sería el encargado de canalizar los pagos con fondos ajenos al sistema financiero. De esta forma tanto Costa, como el vicesecretario del PPCV, David Serra, y la tesorera, Yolanda García Santos, arreglaron los problemas económicos de Orange Market ya que todos ellos estaban al tanto de estas prácticas.