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PÍLDORA POSTCOITAL

La píldora postcoital ya se puede adquirir sin receta médica

Fotografía FOTO: Esteban del Pozo

FOTO: Esteban del Pozo

Por Esteban del PozoTiempo de lectura2 min
Sociedad29-09-2009

Sin prescripción médica, es decir, autorizada para todos los públicos y con la frecuencia que cada uno quiera. Así es como a partir de ahora se puede conseguir en las farmacias la conocida como píldora del día después. Atrás quedan los días en los que era necesario acudir a un médico para que comprobase que se cumplían los requisitos sanitarios para poder ingerir la pastilla sin provocar ningún problema en la mujer.

Desde el lunes 28 de septiembre, una vez cambiado el estatus de la píldora postcoital, ésta se puede adquirir en las farmacias sin la necesidad de contar con una receta médica. Esto significa que estará al nivel de medicamentos como la aspirina, es decir, sin límite de edad y con el único control y uso que haga de él cada persona. Sin embargo, la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, ha advertido que se trata de un “un método anticonceptivo de emergencia, sólo eso, y que su uso debe enmarcarse en una política de educación sexual y reproductiva que fomente la utilización de otros métodos porque, además, este no evita las enfermedades de transmisión sexual”. Esta pastilla, según una farmacéutica del centro de Madrid, “evita la fecundación a nivel hormonal”. Por tanto, y como se indica en el prospecto, se tiene que consumir antes de que se cumplan 72 horas después del acto sexual. Una vez finalizado el coito existe un periodo de tiempo, como máximo 3 días, en el que la píldora, produciendo un cambio hormonal en la chica, adelanta a ese momento la menstruación de la mujer abortando la fecundación del óvulo. También se puede dar el caso de que la fecundación se haya producido y que la debilidad del cigoto formado no resista la inyección hormonal que supone la píldora del día después. Al no ser imprescindible la receta médica, una farmacia no tiene la comprobación científica de que se cumplen los plazos adecuados para poder ingerir la pastilla. Si esto fuera así, el único perjudicado por la píldora sería el feto ya creado y la propia mujer. Esto sucede por la carga hormonal de la pastilla. Según una farmacéutica de un pueblo de Toledo, “no se sabe a ciencia cierta todas las consecuencias físicas que puede acarrear ésta píldora a la mujer o al feto ya gestado pero lo que es seguro es que sí los produce”. Esta medida, según Sanidad, busca reducir el número de embarazos inesperados entre las jóvenes y las adolescentes, así como el número de abortos que el año pasado ascendió a más de 100.000 niños. Para Trinidad Jiménez “era importante facilitar el acceso a la misma de todas las mujeres, con independencia de dónde vivan, porque es fundamental tomarla durante las primeras 72 horas tras mantener una relación sexual”. Aunque son muchas las dudas que se generan sobre si se trata de un método anticonceptivo o abortivo, se trata de un práctica bastante extendida en las mujeres españolas. Así lo demuestra un estudio de la Revista Española de Salud Pública en la que el 89,2 por ciento de las mujeres encuestadas aseguraban haber recurrido a este sistema en alguna ocasión. A pesar de esto, el preservativo, con el 90,4 por ciento, y el dispositivo intrauterino, con el 78,3 por ciento, son las formas anticonceptivas más conocidos por las féminas españolas. Muy lejos de estas cifras se encuentran los métodos naturales.